
Si parece una masa anaranjada gelatinosa, huele como una masa anaranjada gelatinosa y los primeros análisis apuntan a que se trata de huevos o embriones de algún tipo aún no determinado de crustáceo, pues va ser que en realidad son esporas de un hongo. Al menos en el caso que ahora nos ocupa.
A principios de este mes os contamos que una masa de color naranja y textura pegajosa había sido arrastrada por la marea hasta la costa de Kivalina, una aldea inupiat en la costa norte de Alaska, en Estados Unidos. Las pruebas hechas a una muestra enviada por el Departamento de Conservación Ambiental de Alaska habían determinado que se trataba de un producto orgánico, probablemente huevos de crustáceo.
Pues, según leemos hoy en News24, la Admisnitración Nacional Oceanica y Atmosférica de Estados Unidos, NOAA, ha informado que otras pruebas realizadas con equipos más avanzados demostraron que la sustancia es compatible con las esporas de los hongos que crean roya, una enfermedad de las plantas que explica el color anaranjado.
Los hongos patógenos que provocan la enfermedad de la roya sólo afectan a las plantas y toman los nutrientes de las células vivas. Una vocera de la NOAA explicó que no se ha investigado mucho sobre el desarrollo de estos hongos en el Ártico y probablemente sea la primera vez que los científicos se topan con este tipo en particular.
Vía | www.news24.com
Fotografía | Pengo

Hace sólo cinco años atrás, Charles Monnett era conocido por sus estudios sobre como los osos polares se ahogaban en el océano Ártico y fue un gran impulsor del movimiento contra el calentamiento global. Ahora, el biólogo tiene en frente una suspensión de licencia y un caso abierto por supuesta mala conducta científica, presumiblemente por la veracidad de los artículos que publicó sobre sus observaciones en el Polo Norte.
La Oficina Nacional de Administración, Regulación y Aplicación de Energía Oceánica (BOEMRE por sus siglas en inglés), para la que trabaja Monnett, le dió una baja temporal esperando los resultados de la investigación que pesa sobre él. La BOEMRE, también conocida como la Oficina de Energía Oceánica, es una agencia estatal que gestiona la explotación de gas natural, petróleo y otros recursos minerales de la plataforma continental externa de Estados Unidos. Con sede en Washington, la Agencia recibe la mayor parte de sus ingresos por el arrendamiento a compañías petroleras y de gas natural. Es una de las fuentes de ingresos más importantes del gobierno y muchas veces ha sido cuestionada por estar muy cercana a los intereses de grupos privados.
Los investigadores aún no han dicho cuales son los cargos específicos que ponen en cuestionamiento la integridad del conocido científico y esa es una de las razones por la cual el representante legal que defiende casos de interferencia política a científicos en Estados Unidos, Jeff Ruch, quiere denunciar a la agencia argumentado que ha sido inhabilitado sin recibir cargos, ni ser interrogado.

Las personas que viven en regiones de latitudes altas, tales como el Círculo Polar Ártico, tendrían un globo ocular 20% más grande que el de alguien que vive en el ecuador, de acuerdo con el nuevo estudio, publicado en el número más reciente de la revista Royal Society Biology Letters. El efecto es más extremo en los polos. ¿Ventajas? Permite a las personas ver mejor en lugares que reciben menos luz que en las zonas cercanas al ecuador, por ejemplo.
Es una condición muy conveniente cuando se vive en un lugar en el que la luz es un recurso escaso durante varios meses de año. Robin Dunbar, co-autor del estudio, dijo a Discovery News que el objetivo de tener cerebros y ojos más grandes es cubrir la necesidad de una mejor visión para compensar los bajos niveles de luz que hay en latitudes altas. Como explica Discovery News, Dunbar y su colega Eiluned Pearce midieron los cráneos de 55 individuos de 12 poblaciones diferentes, de 200 años de antigüedad, centrándose en las dimensiones del volumen orbitario y de la capacidad craneal.
Los investigadores encontraron una relación positiva significativa entre la latitud absoluta, el volumen de la órbita y el tamaño del cerebro. Los globos oculares variaron en tamaño entre un cuarto a un tercio de una onza en volumen. El cerebro, a su vez, varió entre cerca de 40,6 onzas para los cráneos originarios de Micronesia, en el extremo inferior del espectro de tamaño, y 50,2 onzas para los escandinavos, en el extremo superior.
Los hallazgos podrían ayudar a explicar por qué el hombre de neandertal y sus antepasados pueden haber tenido un cerebro más grande que nosotros. Para los científicos, sólo la exposición a la luz explica las diferencias de tamaño. Los científicos han señalado que el tamaño del cerebro no está necesariamente relacionado con la inteligencia.
Vía | news.discovery.com
Fotografía | Edward S. Curtis, Northwestern University Library

El hielo del mar Ártico se ha derretido en la primera quincena de julio a una tasa promedio de cerca de 74.000 kilómetros cuadrados por día, de acuerdo con el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo (NSIDC) ubicado en Boulder, Colorado, Estados Unidos. Para el 17 de julio de este año, el hielo marino cubría más de cuatro millones de kilómetros cuadrados del Océano Ártico. Esto es más de un millón de kilómetros cuadrados menos del promedio entre 1979 y 2000.
Cada otoño, cuando en el hemisferio norte las temperaturas bajan, el hielo se extiende hacia afuera, lejos de la tierra y sobre el océano. Cada primavera, con el aumento de las temperaturas , el hielo retrocede. Sin embargo, el alcance de la capa de hielo ha disminuido constantemente desde que comenzaron los registros por satélite en 1979 y los investigadores han encontrado que mientras más temprano comienza a derretirse el hielo del Ártico en la primavera, mayor es la masa que se funde en todo el año.
Este año, en el Mar de Chukchi, cerca de Alaska, y los mares de Barents, Kara y de Laptev, cerca de Finlandia y Rusia, investigadores de la NASA encontraron que el derretimiento comenzó hace entre dos semanas a dos meses antes de la época en la que solía comenzar entre 1979 y 2000. Julienne Stroeve, científica del NSIDC, dijo a OurAmazingPlanet que a menos que las cosas cambien en las próximas semanas, podríamos tener un nuevo récord de julio.
Las implicaciones de este derretimiento mayor y más temprano son múltiples. Recientemente os contamos una de las más trágicas: la tasa de mortalidad ha aumentado entre los cachorros de osos polares debido a la cada vez más largas distancias que deben viajar con sus madres para encontrar hielo sobre el cual refugiarse y cazar.
Vía | www.ouramazingplanet.com
Fotografía | Chief Yeoman Alphonso Braggs, US-Navy

Sabemos que los osos polares están pasándolas canutas por el deshielo del Ártico, y la situación no mejora. Por ahora, mientras siga habiendo hielo, su único afán es buscarlo, pero el viaje es peligroso. Según desvela un nuevo estudio, los cachorros y ejemplares más jóvenes han visto aumentada la tasa de mortalidad por verse obligados a nadar largas distancias con sus madres, huyendo de las zonas sin hielo.
Anteriores estudios advierten del aumento de las temperaturas en el Ártico, de cómo el calentamiento global acabará con el hielo en tres o cuatro décadas. Actualmente, ya se están dejando sentir las consecuencias del deshielo: cambios en el paisaje, llegada de nuevas especies y deplazamientos de otras hacia el norte. Precisamente, el oso se encuentra entre estas últimas, y su fuga está diezmando la población de forma alarmante.
Para el oso no hay alternativa: sin hielo no hay caza, y sin comida sólo queda esperar la muerte. Por eso huyen de los lugares donde los periodos sin hielo son cada vez más largos, pero a menudo los más débiles no llegan al destino. Obligados a nadar cientos de kilómetros, estas criaturas “no acuáticas” corren un gran riesgo, sobre todo los osos polares jóvenes, de acuerdo con esta investigación.

Una expedición rusa científica, embarcada en el buque de investigación Academik Fyodorov, llevará a cabo un ejercicio de mapeo submarino de las cordilleras Lomonosov y Mendeleev, en la segunda misión de Rusia para determinar los límites de su plataforma continental ártica según el diario canadiense The Gazette. Citado por The Telegraph, Sergei Ivanov, vicepresidente de Rusia, dice que en 2012 el país presentará una aplicación con una base científica digna al panel de Naciones Unidas que determinará cuáles naciones poseen qué secciones del lecho marino del Ártico.
Según la nunca bien ponderada Wikipedia, a Dinamarca le interesa especialmente probar que una cadena montañosa submarina de 1.600 kilómetros, la cordillera Lomonosov, está geológicamente ligada a Groenlandia, un territorio semiautónomo danés. Si las demandas de Rusia acerca de estas cordilleras tienen éxito, el país ganará más de un millón de kilómetros cuadrados de territorio ártico.
El periódico inglés también cita al ministro de defensa ruso, quien a principios de este mes hizo públicos los planes de desplegar dos brigadas del ejército en el extremo norte para proteger los intereses de su país. De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos, el lecho marino del Ártico aloja 13% de las reservas mundiales de petróleo por descubrir y 30% de los recursos de gas aún no explotados.
Mientras tanto, el periódico canadiense señala que Canadá no tiene planes ambiciosos de montar infraestructura o bases militares en el Ártico, pero las fuerzas canadienses harán un despliegue de fuerza en la zona este verano. Piotr Dutkiewicz, profesor de estudios rusos en la Universidad de Carleton, indica que las reivindicaciones de Rusia y Canadá sobre el lecho marino ártico se solapan, y las tensiones entre ambos países sobre este tema están aumentando.
Vía | www.montrealgazette.com
Fotografía | NASA
Los activistas de Greenpeace que estaban suspendidos en la torre de perforación petrolera Leiv Eriksson, en el Ártico, frente a Groenlandia, han sido arrestados por la marina danesa. Ambos habían estado suspendidos bajo el casco de la plataforma en una cápsula de supervivencia, a 25 metros por encima del mar, durante casi un centenar de horas. Greenpeace ha prometido continuar la campaña para expulsar a las compañías petroleras fuera del Ártico.
La plataforma petrolera Leiv Eriksson es una mole de 53 mil toneladas capaz de agujerear el suelo marino y resistir la dureza de las condiciones climáticas del Ártico. Y aun así, dos personas, Hannah y Luke, detuvieron su actividad durante cuatro días. En el blog de la organización ecologista, Ben Stewart cuenta que Hannah estaba impresionada por el hecho de que 88% de las exportaciones de Groenlandia provienen de las pesquerías.
Un derrame petrolero en la zona causaría un enorme problema económico para la segunda mayor isla del mundo. Demás está señalar las consecuencias que tendría para un hábitat que ya está siendo duramente golpeado por las actividades humanas. El buque de perforación semisumergible, propiedad de la empresa escocesa Ocean Rig, está explorando la costa en busca de petróleo y gas. La empresa planea perforar cuatro pozos en la región a un costo de unos 600 millones de dólares, eso si Greenpeace se lo permite, pues esta es la segunda vez que la organización altera las operaciones de la empresa en la zona. Las intenciones de los ecologistas están claras:
Hannah y Lucas están en la cárcel ahora pero eso no nos detendrá en la oposición a la locura de la extracción de petróleo en una región donde un derrame sería casi imposible de limpiar. Esto no ha terminado. Vamos a seguir presionando hasta que las compañías petroleras salgan del Ártico. Aquí, en el buque Esperanza, nos mantenemos cerca de la plataforma, justo en las afueras de una zona de exclusión de 500 metros declarada por un buque de guerra danés que ha estado en la escena desde el domingo. Y el otro barco de Greenpeace, Arctic Sunrise, está cerca.
Vía | af.reuters.com

Los renos árticos pueden ver más allá del espectro “visible” de luz en la región ultravioleta. Pruebas hechas en los renos mostraron que los animales responden a los estímulos ultravioleta, a diferencia de los seres humanos. O como es más poético expresarlo, estos hermosos animales pueden ver cosas que para nosotros son invisibles.
El espectro visible es la región del espectro electromagnético que el ojo humano es capaz de percibir, a la luz visible. La luz ultravioleta es invisible a los seres humanos porque tiene una longitud de onda que es más corta que la de la luz visible. Como señala la BBC, la habilidad de los renos para ver la luz ultravioleta probablemente les permita recoger alimento y evitar a los depredadores en el Ártico, lugar rico en luz UV debido a la dispersión de las longitudes de onda corta y su reflejo desde la nieve y el hielo.
El sumario de la investigación que ha resultado en estos hallazgos, publicada en la revista The Journal of Experimental Biology, explica que los renos amplían su alcance visual en las longitudes de onda corta características del medio ambiente invernal y los períodos de crepúsculo extendido extendida durante la primavera y el otoño. Una de las ventajas específicas de esta visión de onda corta es el uso de la información potencial causado por las reflexiones UV diferenciales que se sabe que se producen en la vegetación del Ártico y en los diferentes tipos de nieve.
La radiación ultravioleta es normalmente muy perjudicial para la retina, resultando en degeneración de los fotorreceptores. Los investigadores creen que, debido a que tales daños parecen no producirse en los renos del Ártico, éstos pueden haber desarrollado mecanismos de protección de la retina contra la extrema exposición a los rayos UV presentes en la luz del día de los parajes invernales cubiertos de nieve. Tal vez sea muy poético decir que los renos ven cosas que nosotros no vemos, pero parece haber pruebas científicas de que sus ojos son más resistentes que los nuestros.
Vía | jeb.biologists.org
Fotografía | Slurv
El aumento de las temperaturas causado por el cambio climático está transformando el paisaje del Ártico, a marchas forzadas y no precisamente para bien. La aceleración del derretimiento de la nieve, el hielo y el permafrost desplazará hacia el norte a nuevas especies animales y vegetales, provocando transformaciones radicales mucho antes de lo previsto.
Las especies más meridionales, como los pinos o los zorros, ampliarán o desplazarán sus hábitats, y ello ocasionaría la pérdida de la mitad de la tundra que hay desde Siberia hasta Canadá. Tales fueron las declaraciones del presidente de la Conservación de la Flora y Fauna del Ártico (CAFF), Aevar Petersen, con motivo de la reunión mantenida esta semana por los primeros ministros de los países de la región en Groenlandia, donde acordaron reforzar la cooperación para proteger su rico ecosistema.
De acuerdo con las previsiones del CAFF, los árboles en la región del Ártico podrían empezar a crecer 500 km más al norte de aquí al 2100, afirman los expertos. “Los cambios parecen estar ocurriendo más rápidamente de lo que habíamos previsto hace sólo 10 años”, apunta Petersen.
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El cada vez menos inmaculado Ártico enferma a golpe de un calentamiento global que provoca su deshielo y que, según un nuevo estudio, también podría ser el responsable del aumento de mercurio registrado en animales del Ártico, como los osos polares, las focas o las ballenas belugas.
Sin duda, menos hielo y más mercurio es una pésima combinación para mantener el equilibrio y la salud del ecosistema ártico. Según alerta un informe internacional presentado por el Consejo del Ártico, los efectos del cambio climático se han acelerado, esperándose, por lo tanto, una mayor velocidad de deshielo y un consiguiente aumento del nivel del mar. Además, se ha constatato que están aumentando los niveles de mercurio en los tejidos musculaers de la fauna autóctona, y los científicos creen que ello podría estar relacionado con dicho calentamiento.
El Programa de Monitoreo y Evaluación (AMAP) considera que algo debe estar pasando para que se dé este aumento, cuando las emisiones de mercurio producidas por la acción humana, sobre todo de la combustión de cartón, están estables a nivel mundial. ¿Qué es lo que ocurre, entonces?
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