
El polvo no sólo es molesto, antiestético y desencadenante de alergias. Su presencia, además, puede afectar seriamente la salud, especialmente a los niños. Para evitar riesgos innecesarios, expertos canadienses en salud infantil aconsejan limpiarlo a menudo como forma eficaz de eliminar sustancias tóxicas en el hogar.
Los consejos los ha difundido la Asociación Canadiense para la Salud Infantil y el Medio Ambiente (CPHCE), y entre ellos destacan también otras sugerencias que deberíamos tener en cuenta en nuestra vida doméstica: usar productos “ecológicos”, evitar recipientes plásticos y la ingestión de pescados con altos índices de mercurio.
Sobre la limpieza frecuente del polvo, se recomienda además no acometer obras en casa y, si se realizan, intentar evitar la inhalación de polvo en la medida de lo posible. En opinión de Erica Phipps, la directora de CPHCE, limpiar regularmente el polvo es “una de las formas más fáciles de minimizar los riesgos que suponen para la infancia los productos tóxicos en el hogar”.
Continuar la lectura: Limpiar el polvo reduce las toxinas en el hogar
Reciclar y comprar accesorios infantiles de segunda mano suele ser interesante, tanto por su menor precio como por tratarse de un meritorio gesto verde. Pero en esto, como en tantas otras cosas, hay excepciones que debemos tener en cuenta para lograr lo más importante: mantener a nuestro bebé sano, feliz, y también seguro.
A la hora de comprar artículos para el bebé, la primera sugerencia es intentar adquirir sólo lo fundamental, y reducir al mínimo o incluso prescindir de todo aquello que realmente no necesita. Así evitamos un consumismo que polucione el ambiente y nos vacíe el bolsillo, sin dejar de tener bien atendido al bebé.
Suele ocurrir que muchas de las cosas llegan sin pedirlas ni comprarlas, vía regalo, mientras otras nos las ofrecen de segunda mano familiares o amigos. ¿Qué hacer ante algo usado, todo es aprovechable? No todo, y en este post señalamos algunas de las cosas que conviene comprar nuevas. Eso sí, por supuesto, una vez haya cumplido su función tampoco hay que tirar el accesorio, podemos buscarle alguna otra utilidad que permita reciclarlo.
Continuar la lectura: Artículos de bebé que siempre debemos comprar nuevos
Las bebidas con cafeína no son nada recomendables si intentas concebir un bebé, y la curiosa explicación de que esto ocurra acaba de hallarla un equipo de investigadores estadounidenses. Según su estudio, la cafeína reduce la actividad muscular en las Trompas de Falopio, dificultando el movimiento del óvulo hacia el útero.
“Nuestros experimentos se realizaron en ratones, pero este resultado ayuda mucho a explicar por qué tomar cafeína puede reducir las probabilidades de una mujer de quedar embarazada“, explica el profesor Sean Ward de la Facultad de Medicina de Nevada, en Reno, Estados Unidos.
El estudio de Ward, que se publica hoy en el British Journal of Pharmacology, indaga acerca de cómo los huevos se mueven a través de las trompas de Falopio, por donde han de pasar para llevar al óvulo hasta el útero, lugar donde se produce un embarazo exitoso. Se trata de un asunto de gran importancia, si bien la ciencia no conoce mucho al respecto, por lo que este hallazgo se celebra doblemente.
Descubrir la relación entre el consumo de cafeína y la reducción de la fertilidad no sólo refuerza los estudios que ya alertaban al respecto, también” ayudará a tratar la inflamación pélvica y la enfermedad de transmisión sexual con mayor éxito,” dice el profesor Ward. Permitirá, además, mejorar la comprensión y la prevención del embarazo ectópico, una situación que ocurre cuando el bebé comienza a desarrollarse por fuera de la matriz (útero), precisamente porque los embriones se atascan dentro de las trompas de Falopio de una mujer.
Vía | www.physorg.com
Fotografía | Richard Cooks

Las bondades de la lactancia materna siguen sorprendiéndonos. No sólo es la alimentación más natural y beneficiosa para la salud presente y futura del bebé (incluso para la de la madre), sino que también ayuda a que los niños sean más inteligentes y se porten bien. En un reciente estudio de la Universidad de Oxford, los científicos relacionan una buena conducta en niños de cinco años con un amamantamiento durante sus cuatro primeros meses de vida.
Por lo tanto, si se puede elegir, mejor bebés amamantados que alimentados con leche de fórmula, pues sus nutrientes no sólo protegen al organismo de una gran variedad de enfermedades y alergias, sino que también alimentan su buen comportamiento. Al menos, es lo que concluyó esta investigación: bastó darles el pecho durante cuatro meses para reducir en un tercio el riesgo de convertirse en niños se portan mal (dicen mentiras, hacen pequeños hurtos) y sufren ansiedad e hiperactividad.
En comparación con niños alimentados con fórmula, un 16 por ciento problemáticos, se encontró que menos de la mitad de los alimentados con leche materna no padecían estos problemas, sin tener en cuenta otros factores como el entorno socioeconómico. Por contra, cuando estos factores sí se consieraron, la reducción del riesgo disminuyó hasta el 30 por ciento, una cifra que también es significativa.
Continuar la lectura: Los niños que recibieron leche materna se portan mejor
El bisfenol A (BPA) es un compuesto químico poco amigo de nuestro organismo. Sumándose a la retahíla de estudios que ponen en tela de juicio la seguridad de este producto, usado para fabricar plásticos de uso cotidiano, un nuevo estudio afirma que las mujeres embarazadas corren más riesgo de que el niño tenga sibilancias.
Difundido en la reunión anual de la Pediatric Academic Societies, celebrada esta semana, el hallazgo supone hace luz sobre la potencial peligrosidad de este producto químico en el desarrollo de los fetos durante los primeros meses de embarazo. Así, la investigación encontró que la exposición a altos niveles de BPA durante los tres primeros meses de gestación hace más probable que su recién nacido experimente sibilancias (un sonido silbante y chillón durante la respiración) durante los primeros tres años de vida.
A los seis meses, los niños tenían dos veces más probabilidades de padecer sibilancias, prolongándose hasta los tres años, pero en las futuras madres expuestas al BPA después del primero trimestre de embarazo, los investigadores no observaron el mismo efecto.
Continuar la lectura: La exposición prenatal al BPA dobla el riesgo de sibilancias en los niños

Tienen unas pocas semanas de vida, y son completamente adorables. Este par de crías de leopardo manchado nacieron el pasado 28 de marzo en cautividad en el Smithsonian Institute Biologie de la Conservation (SCBI), en el Estado de Virginia, y su llegada al mundo ha sido un motivo de alegría para los conservacionistas.
Con su linda estampa, tiernos como ellos solos, los dulces babys han sido presentados al mundo a través de unas increíbles fotografías que les hicieron al poco de nacer, y que puedes disfrutar en nuestra galería. Aunque, y es una pena, en las imágenes no puedes verlos con su madre, un leopardo llamado Sita, oriunda de Malasia, que los tuvo con un peso de 0,25 kg y 0,22 kg.
El contento del SCBI se debe a que los pequeños pertenecen a una especie todavía poco conocida, y los nacimientos en cautividad son algo insólito. Y, por supuesto, cómo no, también se sienten felices de poder ser testigos de un espectáculo tan maravilloso como es el milagro de la vida, y el posterior crecimiento que hará de este par de peluches dos soberbios felinos.
Crías de leopardo nacidas en cautividad


Continuar la lectura: Nacen en cautividad dos leopardos manchados de Borneo

De sobra sabemos que los plaguicidas, esas sustancias químicas destinadas a matar y repeler, no son nada cariñosas con nuestros organismos. Pero tampoco con nuestra mente. Según tres nuevos estudios, los insecticidas organosfoforados, de uso habitual en la agricultura, pueden impedir el desarrollo de la inteligencia.
Investigaciones realizadas en Nueva York y en la California rural hallaron que, tanto en el campo como en ciudad, los niños expuestos a estos insecticidas durante su gestación obtenían peores resultados en las pruebas de coeficiente intelectual.
Tal y como se publica en la revista Enviromental Health Perspectives, niños de siete años cuyas madres presentaron más restos de estos productos en la gestación, obtuvieron de media cinco puntos menos en pruebas de inteligencia que midieron el cociente intelectual, la memoria o las habilidades no lingüísticas. Igualmente, la publicación señala que las tres investigaciones coincidieron en los efectos negativos que estos plaguicidas puede tener sobre el desarrollo cognitivo.
Continuar la lectura: Los plaguicidas pueden impedir el desarrollo de la inteligencia

¿Bebés bien alimentados sólo con leche de vaca? Sí, la leche de res podría ser una alternativa a las fórmulas infantiles convencionales. Un grupo de científicos chinos lo ha hecho posible creando vacas transgénicas que dan una leche con los mismos componentes que la leche materna, es decir, con un alto nivel de nutrientes para ayudar al crecimiento de los pequeños y reducir el riesgo de infecciones.
Su similitud con la leche humana no es casual. Los científicos han logrado el sucedáneo introduciendo genes humanos en 300 vacas para que ésta sea más fácil de digerir, tenga menos grasa y carbohidratos y más anticuerpos, permitiendo un buen crecimiento y fortalecimiento de su sistema inmunológico, tal y como hace la lactancia natural.
Como era de esperar, la investigación ha sido fuertemente criticada por activistas, que cuestionan tanto su seguridad (la descendencia de los animales clonados sufre a menudo problemas de salud) , como la falta de ética hacia los animales. Por contra, sus desarrolladores, investigadores de la Universidad Agrícola de China, afirman que la leche “sería tan segura como la leche de vaca común“. También apuntan que producirla podría ayudar a las madres incapaces de amamantar y que tampoco deseen utilizar fórmulas.
¿Un gran beneficio o un paso atrás? La polémica está servida. Mientras, la Unión Europea se encuentra en un impasse en su intención de aprobar una nueva legislación que regule los alimentos procedentes de animales clonados.
Vía | www.dailymail.co.uk
Fotografía | Christian Fraustro Bernal
Menos mal que la Unión Europea acaba de prohibir la fabricación de biberones con bisfenol A (BPA), porque este compuesto químico parece disparar con bala. De acuerdo con un nuevo estudio, el BPA tiene un impacto negativo en el desarrollo de los embriones de algunos vertebrados, según publica la revista BMC Developmental Biology.
Un equipo de investigadores del Instituto de Genómica Funcional de Lyon, en colaboración con el Muséum national d’Histoire naturelle, el Inserm, y el INRA, observaron anomalías en el oído interno de embriones de pez cebra y de xenope (especie de rana africana) después de aplicarles entre uno y 20 miligramos/litro de BPA.
Sin embargo, estos resultados no pueden ser interpretados como válidos para los seres humanos, pues para ello habría que hacer nuevos estudios. De forma general, sin embargo, sí puede afirmarse que, a dosis elevadas, el BPA modifica el desarrollo embrionario.
Continuar la lectura: El bisfenol A produce alteraciones en el oído interno de algunos vertebrados
Por lo visto, las buenas notas en el cole hay que empezar a currárselas desde la misma cuna. Algo así, al menos, aconsejan los resultados de este estudio, que encontró beneficios para el cerebro del niño con tan sólo cuatro semanas de lactancia materna.
Dar de mamar a un bebé durante un mínimo de un mes ya marca la diferencia. La leche materna no sólo es buena para la salud del niño, como han demostrado infinidad de estudios, ahora también conocemos su capacidad para desarrollar la inteligencia. Así, alimentarlo de forma natural puede tener un “significativo” efecto en su educación, mejorando su rendimiento escolar, encontró la investigación.
“La leche materna tiene conocidas ventajas para la salud, pero ahora podemos decir que también hay beneficios claros para los cerebros de los niños.”, afirma Maria Iacovou, uno de los autores del trabajo, realizado por la Universidad de Oxford y la Universidad de Essex, en el Reino Unido. Concretamente, el estudio halló que los niños amamantados destacaban en primaria y secundaria.