
InspirAction, ong amiga del medio ambiente y enemiga de injusticias sociales, participa en la campaña Time for Climate Justice, un movimiento de ciberacción contra el cambio climático que ha unido a 25 organizaciones ante un único objetivo: aprovechar las reuniones de finales de marzo del Consejo Europeo para conseguir el cumplimiento de los objetivos climáticos que se han fijado los países miembros.
A esta iniciativa se han unido organizaciones de los cuatro rincones del planeta: no sólo de Europa, sino también de África, Asia, América del Sur, América del Norte e incluso del Ártico.
Y, dentro de la campaña global de Time for Climate Justice now, las 25 organizaciones participantes piden la firma de los internautas que quieran unirse a su causa, mientras exigen soluciones climáticas que permitan desarrollarse a los más pobres.
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Yvo de Boer, secretario ejecutivo de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, expresó hoy sus dudas en Bali, Indonesia, acerca de la posibilidad de que los países industrializados y los países en vías de desarrollo lleguen a un acuerdo vinculante este año 2010 sobre la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Qué bien.
Recordemos que Yvo de Boer anunció hace una semana que renuncia a su cargo en Naciones Unidas. Haciendo honor a la frase “para lo que me queda en el convento, me cago dentro”, dijo que a su entender no hay tiempo suficiente para recuperarse del fiasco que supuso la cumbre de diciembre en Copenhague, de la que comentó lo siguiente:
Creo que lo de Copenhague ha demostrado que a veces si intentas ir demasiado rápido, realmente consegues avanzar menos. (Traducción libre)

Cumpliendo con el plazo establecido por aquel famoso Acuerdo Político logrado en la COP15, que establecía el 31 de enero como plazo para que los firmantes entregasen sus metas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para 2020, las economías más grandes del mundo han entregado dichas metas a Naciones Unidas.
Maldivas, uno de los territorios más amenazados por el aumento del nivel del mar, ha reiterado su intención de ser completamente independiente de los combustibles fósiles -carbón neutral- para 2020. Canadá y Estados Unidos se han propuesto reducir sus emisiones 17% por debajo de los niveles de 2005. La Unión Europea se ha fijado la meta de 20% -10% menos de lo que había prometido en diciembre- con respecto a las emisiones que se producían en 1990. Como destaca el Financial Times, muchos países presentaron sus metas oficiales en forma de rango que puede variar hasta en 20 puntos, como es el caso de Australia, que se ha comprometido a reducir sus emisiones entre 5% y 25%.
Que sea uno u otro extremo dependerá, como ha sido el caso de las propuestas de otros países -y también de la Unión Europea- de los compromisos que los demás asuman. Esto significa que ahora queda en manos de los negociadores de cada país sacar los compromisos máximos, es decir, el porcentaje de reducciones más alto posible, y aumentar las posibilidades de que en noviembre de este año, durante la conferencia ministerial que se realizará en México, finalmente se firme un acuerdo jurídicamente vinculante sobre el cambio climático.

Por mucho que la COP15 haya sido un fracaso y un fiasco, alegra saber que Nueva Zelanda firmará el Acuerdo de Copenhague para luchar contra el cambio climático.
El esperanzador anuncio se produce precisamente ahora, cuando acaba el plazo para que los países participantes en la reunión danesa presenten sus propuestas de reducción de gases contaminantes. En concreto, el plazo finalizó este domingo, y no se esperan grandes compromisos. Para Oxfam, por ejemplo, el vencimiento del plazo significa la demostración de que la cumbre ha sido un “fracaso”, y el anuncio de que el mundo pronto será “cuatro grados más caliente”.
Pero volvamos a Nueva Zelanda, que parece estar animada en esto de la lucha verde. Recordemos que la presentación de los objetivos climáticos neozelandeses obedece a la falta de consenso en la COP15, que finalizó pidiendo a los países a presentar objetivos individuales. Así, este país oceánico prevé para 2020 una reducción en las emisiones de gases contaminantes de entre el 10 y el 20 por ciento sobre los niveles de 1990.
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Tras el fracaso de la COP15, y ante la falta de compromiso de las principales naciones para frenar el cambio climático, el Fondo Monetario Internacional (FMI) piensa en lo que nos espera, y lo hace en color verde. No, no hablamos de cervezas, sino de su propuesta de crear un Fondo Verde dotado con 100.000 millones de dólares para ayudar a los países pobres a soportar los efectos del calentaminto global.
Al margen de en qué acabe todo esto, al menos de palabra, el FMI está siendo práctico y solidario. En vistas de que el mundo no une sus fuerzas para luchar contra el cambio climático, y de que los países más pobres serán los mayores perjudicados, hay que pertrecharlos de recursos para hacer frente a lo que pueda venir. ¿Pero cómo, si no hay dinero? La respuesta es la imaginación.
Así es, según un comunicado divulgado este domingo en su web, el director del FMI, Dominique Strauss-Kahn, dijo durante una sesión del Foro Económico Mundial que, ya que no tienen recursos, los países más necesitados deberán echar mano de la “creatividad” para luchar contra las consecuencias del calentamiento global.

Se confirma el compromiso de las 27 naciones que conforman el bloque de la UE a establecer como meta la reducción de emisiones de dióxido de carbono en 20% por debajo de los niveles de 1990 para la próxima década. Algunos países de la UE como Polonia, Italia, Chipre y Malta se mostraron un tanto reticentes debido a los costes que esto implicaría para sus industrias. Sin embargo afirmaron que no iban a interponerse en la ruta que quieren seguir por consenso los países europeos.
Lo cierto es que se trata de una reducción de 10% del objetivo de reducción que la UE había anunciado antes de las negociaciones sobre el clima en Copenhague en diciembre del año pasado. Entonces, la UE se comprometió a reducir 30%sus emisiones si otros países ricos hacían esfuerzos similares.
Hace poco se supo que la agencia de noticias Reuters había tenido acceso a un documento oficioso de la Comisión Europea en el que se señalaba que las condiciones de la UE para avanzar hacia una reducción de 30% de sus emisiones de dióxido de carbono durante la próxima década no se habían cumplido. Así, el objetivo de reducciones finalmente acordado parece una respuesta a la realidad.
Continuar la lectura: La Unión Europea reduce a 20% su compromiso de reducción de emisiones

En 2007, el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC) afirmó que el mundo había sufrido, desde 1970, un aumento acelerado de los costos económicos debido a eventos relacionados con condiciones climáticas extremas. Sin embargo, ahora sabemos que el trabajo científico en el que el IPCC basó esta afirmación supuestamente no había sido revisado por expertos o publicado para el momento en el que se utilizó en el informe.
Cuando el trabajo científico fue finalmente publicado en 2008, llegó con la advertencia de que no se había encontrado evidencia suficiente para señalar una relación estadística entre el aumento de la temperatura mundial y las pérdidas en las catástrofes. A pesar de la advertencia, el IPCC no aclaró esta falta de evidencia antes de la cumbre del mes pasado de Copenhague.
Así, la afirmación del vínculo entre el cambio climático y el aumento de las pérdidas materiales generadas por eventos climáticos llegó intacta a la COP15 y fue un argumento central para que algunos países exigiesen compensaciones de miles de millones de euros a los países ricos responsables de la mayor cantidad de emisiones de carbono.

España ha asumido una presidencia de la Unión Europea profundamente medioambiental. En el día de la inauguración de la cumbre de ministros europeos de medio ambiente en Sevilla, Reuters ha tenido acceso a un documento oficioso de la Comisión Europea en el que se señala que las condiciones de la Unión Europea para avanzar hacia una reducción de 30% de sus emisiones de dióxido de carbono durante la próxima década no se han cumplido.
La UE ya ha establecido que durante la próxima década reducirá sus emisiones de CO2 en 20% por debajo de los niveles que existían en 1990. Pero durante las negociaciones de la COP15, prometió que aumentaría ese porcentaje a 30% si otros países se comprometían a hacer lo mismo.
Pero el documento citado, preparado para la reunión de ministros, dice que debido a las ofertas insuficientes hechas por Estados Unidos y Rusia, los criterios para ese objetivo de 30% no se cumplen. Que nadie más se subió al carro de una mayor reducción, vamos.

Los Ministros de Medio Ambiente de Brasil, Sudáfrica, India y China se reunirán en Nueva Delhi a finales de este mes para coordinar la posición que presentarán a Naciones Unidas sobre la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, cuya fecha límite es el 31 de enero. Lo que se proponga será discutido en la próxima ronda de negociaciones respaldada por la ONU, que se realizará en la ciudad alemana de Bonn en primavera.
Estos países esperan llegar a un acuerdo para presentar sus planes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que se incluirán en el anexo del Acuerdo de Copenhague, que cuenta con compromisos de los países en desarrollo. Estos incluyen el compromiso de China de reducir su intensidad de carbono en 40% en 2020, por parte de India una reducción de su intensidad de carbono en 20% en la misma fecha, y las promesas de Brasil y Sudáfrica de reducir sus emisiones en 36% y 34%, respectivamente, también para 2020.
La reunión de estos cuatro países, que en las esferas internacionales ya se conocen como el bloque Basic, es particularmente importante, pues se trata de grandes emisores, que a la vez tienen poblaciones y economías grandes. Sin olvidar que China logró evitar que se firmase un acuerdo legalmente vinculante en la COP15.
Tras el fiasco de Copenhagen, he aquí un nuevo intento para salvar el planeta: El presidente boliviano, Evo Morales, anuncia la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los derechos de la Madre Tierra, que se celebrará del 20 al 22 de abril próximos en Cochabamba.
Todavía se desconoce quiénes acudirán a esta cumbre alternativa, pero las puertas están abiertas. Morales ha convocado a líderes mundiales, científicos y ong’s a esta reunión, que tendrá lugar siete meses antes de la próxima conferencia de la ONU sobre el cambio climático, que se celebrará en México, del 29 de noviembre al 10 de diciembre de 2010.
¿Pero, entonces, para qué otra conferencia sobre el mismo tema? Probablemente, por aquello de la desconfianza de los países menos desarrollados hacia los ricos, sin olvidar el populismo que se gasta el mandatario boliviano.
Continuar la lectura: Bolivia acogerá la Cumbre alternativa sobre el cambio climático
WWF califica de “negativo” el balance de 2009 en materia medioambiental. ¿Que por qué? A ver si lo adivinas… Sobre todo, sobre todo, porque la cumbre del clima ha sido una oportunidad histórica perdida: “Copenhaguen ha sido una prueba de fuego para saber si los líderes mundiales se toman en serio el problema del cambio climático, y el resultado ha sido inaceptable“.
La ong tampoco encuentra motivos para celebrar nada a nivel nacional. En su delegación española, los políticos españoles recibirán unos cuantos kilos de carbón pues, según WWF, en España falta una política de sostenibilidad clara y mayor coherencia ambiental de los diferentes ministerios.
La nota para el 2008 también fue negativa. Sumando aciertos y errores, la WWF realiza un análisis del año que se acaba, y el resultado es el mismo que el año anterior: “un balance negativo que acentúa el peligro que corre nuestro planeta“.
Continuar la lectura: WWF España: El 2009 ha sido un año "negativo"

Mike Sigov, periodista de origen ruso, recuerda que justo cuando ya se sabía que no habría acuerdo jurídicamente vinculante como resultado de la COP15, el presidente de Rusia, Dmitry Medvedev, curiosamente –o irónicamente- anunció a los medios de comunicación rusos en Copenhague, que su país estaba dispuesto a participar en la preparación de un acuerdo jurídicamente vinculante. ¿Es que al gobierno ruso le importa el cambio climático?
Debería, como debería al resto del planeta preocuparle que a Rusia le preocupe. Después de todo, se trata del cuatro mayor emisor de gases de efecto invernadero del planeta. De acuerdo con Sigov, la producción industrial soviética representaba aproximadamente una quinta parte del dióxido de carbono global. Actualmente, Rusia se encuentra actualmente en alrededor de dos tercios por encima de ese nivel.
De hecho, según un artículo publicado en el diario inglés The Guardian, un enorme pantano de turba congelada que cubre toda la sub-región ártica de Siberia occidental -del tamaño de Alemania y Francia- se está derritiendo y liberando metano a la atmósfera.