
Las flatulencias de los dinosaurios pueden haber contribuido al calentamiento de la Tierra. Mismo mal del que se acusa a las vacas y otros rumiantes actualmente. Conclusión: todos los seres vivos tenemos nuestra parcela de responsabilidad en el calentamiento global y el efecto invernadero. Pero no os sintáis aliviados, los humanos tenemos la parcela de culpa más grande de todas.
Como comenta la BBC, los científicos británicos han calculado la producción de metano de los saurópodos, incluyendo la especie antes conocida como Brontosaurus. A partir de la ampliación de las flatulencias de las vacas, los científicos han calculado que la población total de dinosaurios produjo 520 millones de toneladas de gas al año, lo que podría haber sido un factor clave en la calidez del clima hace 150 millones de años.
No fueron los dinosaurios específicamente los productores de este gas, sino los microbios que vivían en su intestino. Las vacas, por cierto, producen entre 5o y 100 millones de toneladas de metano al año. La investigación ha sido publicada en la revista arbitrada Current Biology y ha sido llevada a cabo por científicos de la John Moore’s University de Liverpool, la University of London y la University of Glasgow.
Vía | www.bbc.co.uk
Fotografía | Tadek Kurpaski

El cambio climático y el calentamiento global están generando conflictos geopolíticos. The Daily Climate, fuente de noticias sobre cambio climático publicada por Environmental Health Sciences, ha publicado un artículo en el que se señala que los planificadores militares consideran que la seguridad energética y el cambio climático constituyen amenazas masivas a la seguridad mundial.
Este análisis ya ha sido expuesto anteriormente por organizaciones gubernamentales e independientes. En 2009, el International Institute for Sustainable Development preparó un informe en el que advertía que el cambio climático podría desatar guerras medioambientales en Oriente Medio con respecto a los ya escasos suministros de agua, así como disuadir a Israel de retirarse de las zonas ocupadas en territorio palestino.
The Daily Climate indica que algunos científicos han vinculado las revueltas de la ya conocida como Primavera Árabe al aumento de los precios de los alimentos causado por la fallida cosecha de trigo ruso en 2010, a raíz de una ola de calor sin precedentes. Cita, por ejemplo, la presión que está ejerciendo la escasez de agua en la inestabilidad social en Yemen.
Bob Corell, un investigador de la Fundación para el Medio Ambiente Global y Tecnología, citado en el artículo, dice que la larga sequía en Sudán alimentó la violencia en Darfur, un conflicto que puso en evidencia lo mal preparada que está la comunidad internacional para responder a tales escenarios.
Vía | wwwp.dailyclimate.org
Fotografía | USAID, Wikipedia

A propósito del informe de la OCDE que señala que, para 2050, la contaminación atmosférica será la principal causa medioambiental de mortalidad en todo el mundo, es oportuno repasar lo que sabemos sobre este tipo de contaminación. Como explica National Geographic, en general, cualquier sustancia introducida en la atmósfera que tenga efectos dañinos para los seres vivos y el medio ambiente es considerada contaminante del aire.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la contaminación del aire como la introducción, en el medio ambiente interior o al aire libre, de cualquier agente químico, físico o biológico que modifique las características naturales de la atmósfera. Los aparatos domésticos de combustión, vehículos de motor, las instalaciones industriales y los incendios forestales son fuentes comunes de contaminación del aire.
Las PM10 son partículas sólidas o líquidas dispersas en la atmósfera cuyo diámetro es menor que 10 micrómetros (un micrómetro corresponde a la milésima parte de un milímetro). Al ser tan pequeñas, pueden ser inhaladas y penetrar con facilidad en el sistema respiratorio humano. Las directrices de calidad del aire establecidas por la OMS para las PM10 es de 20 micrómetros por metro cúbico (ug/m3) en promedio anual.
La primera semana de diciembre de 2010, la contaminación atmosférica en Beijing, China, fue tan alta que obligó a la cancelación de más de 700 vuelos. El Gobierno Chino intentó calmar a la población publicando mediciones de contaminantes de PM10 que, aunque muy altas, no eran tan preocupantes como las publicadas por la Embajada de Estados Unidos en la ciudad, cuyos monitores miden partículas de 2,5 micrómetros, mucho más peligrosas pues penetran más fácilmente en los pulmones. El nivel de estas micro partículas era tan alto que la Embajada los clasificó como más allá del índice de medición.
Fotografía | Alfred Palmer, Wikipedia

El impacto del calentamiento global podría ser similar en todos los ecosistemas, independientemente de las condiciones ambientales y peculiaridades de cada región. No podemos ser indiferentes a las alteraciones que los humanos provoquen en el medio ambiente y el clima, aunque éstas no sean provocadas en nuestro país, pues las consecuencias no respetarán las fronteras geopolíticas.
Esta es la conclusión de una investigación publicada en la revista Global Change Biology y realizada por un equipo de científicos de la Queen Mary’s School of Biological and Chemical Sciences, en la University of London. El equipo se fue a Islandia para estudiar un conjunto de corrientes geotérmicamente calentadas que permitieron a los científicos aislar los efectos de la temperatura de otras variables que podrían crear confusión y que se encuentran en la naturaleza.
Gabriel Yvon-Durocher, coautor del estudio citado por Science Daily, explica que la sensibilidad de respiración de la temperatura intrínseca es la misma a través de una amplia gama de organismos adaptados a temperaturas muy diferentes. La sensibilidad de respiración intrínseca a la temperatura, señala el abstracto del estudio, no se ve influenciada por la temperatura medioambiental de cada zona.
La respiración del ecosistema -la suma de todas la respiración que producen los organismos vivos en un ecosistema específico- es un componente principal del ciclo del carbono.
Vía | www.sciencedaily.com
Fotografía | Mwanner
Activistas de Greenpeace disfrazados de osos polares accedieron ayer a la Feria del Automóvil de Bruselas, Bélgica, para pedir a Volkswagen que abandone la fabricación de vehículos contaminantes y cese su presión contra la nueva normativa europea que persigue la reducción de emisiones de CO2 de los vehículos nuevos. Además, cuatro escaladores de la organización desplegaron una pancarta en el interior de la Feria con el mensaje Stop Volkswagen destroying the Arctic, es decir, detened a Volkswagen en su destrucción del Ártico.
La visita a la feria automovilística belga es la más reciente acción de una campaña que Greenpeace inició el año pasado y cuyo lema es Alejad a Volkswagen del Lado Oscuro, en clarísima alusión, literaria y visual, a la Guerra de las Galaxias. Fue la propia fabricante de coches, vaya ironía, la que dio el concepto de la campaña, con aquella publicidad –graciosa, para qué lo vamos a negar- del niño disfrazado de Darth Vader que incordia a toda la familia.
El leitmotiv de la campaña, el Lado Oscuro, es la falta de responsabilidad social y medioambiental. Este año debe ser actualizada la normativa europea que regula la eficiencia de los vehículos y la legislación sobre la que se está trabajando podría reducir las emisiones medias de los vehículos por debajo de los 95 gramos de dióxido de carbono por kilómetro en 2020. Volkswagen, de acuerdo con Greenpeace, está liderando la oposición a esta exigencia.
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Canadá se retirará del Protocolo de Kioto. Así lo ha informado Peter Kent, ministro de medio ambiente del país norteamericano. Y lo ha hecho, en un alarde de sincronía, justo un día después de haber acordado, en el marco de la COP17 de Durban, trabajar en un nuevo acuerdo legalmente vinculante que sustituya al Protocolo, que expira en 2012. La decisión - decepcionante pero no sorpresiva, pues Canadá dijo en 2006 que no implementaría el Protocolo- ha sido ampliamente criticada.
El gobierno de la nación insular de Tuvalu la ha tachado de sabotaje al futuro de los países más vulnerables al cambio climático. El gobierno de China, país que más contamina y que por primera vez ha accedido a limitar legalmente sus emisiones de gases de efecto invernadero, la ha calificado de ridícula. Las ONG Greenpeace y Climate Action Network han declarado que el gobierno canadiense está evadiendo sus responsabilidades, más preocupado por proteger a quienes contaminan que a la gente.
Citado por The Guardian, un miembro de la organización legal medioambiental ClientEarth explica que el artículo 27 del Protocolo permite a cualquier país retirarse tres años después de que el protocolo entre en vigor, una cláusula de rescisión estándar en los tratados internacionales pero que casi nunca es utilizada. Conclusión: pese a haber ratificado el Protocolo en 2002, Canadá puede invocar su derecho legal a retirarse del mismo, ganándose legalmente la animadversión de millones de personas en todo el mundo.
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Las altas temperaturas que está trayéndonos el cambio climático amenazan la supervivencia de muchos animales y plantas que habitan los lugares más cálidos del planeta, viéndose obligados a emigrar hacia zonas altas a una velocidad bastante mayor de lo que se creía, alerta un estudio.
La fauna vegetal que intenta evitar el calor escapa ladera arriba, hacia las partes altas de las montañas según han encontrado los científicos en un análisis exhaustivo de la distribución de cerca de 1.400 especies.
El desplazamiento hacia los polos de las especies animales está siendo, de media, hasta tres veces más rápido de lo esperado, y dos veces más rápido para los organismos vegetales que van ocupando zonas cada vez más altas en los ecosistemas de montaña.
Continuar la lectura: El cambio climático obliga a la fauna a migrar hacia los polos

Los árboles pueden acabar trágicamente desplumados a consecuencia del calentamiento global. Según afirma un nuevo estudio, la sequía y el aumento de las temperaturas asociadas al cambio climático resultarán nefastos para ellos, haciendoles perder muchas de sus ramas y dejándolos en una situación muy vulnerable.
Científicos del Instituto de Investigación en Ciencia y Tecnología para el Medio Ambiente (Cemagref) concluyen que el calentamiento global amenaza el bosque mediterráneo. Y lo hace, precisamente, a través de esta acusada reducción de ramas, que conduciría a una mayor indefensión a las plagas y dificultaría la reproducción.
Tan apocalípticos resultados se obtuvieron después de experimentar con un ecosistema controlado de 900 metros cuadrados de vegetación, donde abundaban pinos carrascos y distintas especies de robles. En concreto, supieron cuánta sequía podrían soportar dividiendo el terreno en parcelas y jugando a abrir y cerrar el grifo con la distribución de distintos caudales de riego a cada una de ellas.
Resultado: los investigadores observaron las consecuencias, hicieron sus cálculos y encontraron que las precipitaciones y las temperaturas más altas significan que “el árbol produce muchas menos ramas, se debilita y es más susceptible a enfermedades y plagas”, explica Michel Vennetier, uno de los autores del estudio. Además, este cambio en “la arquitectura del árbol”, que ya no tendrá su forma típica, acabará afectando al microclima y a la sequedad del suelo.
Vía | www.lemonde.fr
Fotografía | nijaba

El gas metano, segundo mayor contribuidor al cambio climático, fue liberado en la atmósfera a un ritmo más lento en las últimas tres décadas. Parecen buenas noticias, pero el hecho es que esa tendencia a la baja se ha revertido. La razón de esa reducción ha generado un verdadero debate académico del que la revista Nature es hoy el escenario.
Los científicos coinciden en que la tasa de liberación de este gas ha sido afectada por la actividad humana, pero ofrecen al menos dos teorías diferentes de por qué ha sucedido. La primera hipótesis, elaborada por el doctor Murat Aydin y sus colegas de la Universidad de California, Irvine, dicen que la razón principal de que la liberación de metano se haya reducido es la reducción de las emisiones a partir de combustibles fósiles.
De acuerdo con el abstracto del estudio, estas emisiones de metano alcanzaron un máximo en los años 1960 y 1970 y se redujeron con el cambio de siglo, probablemente debido a cambios en las emisiones de hidrocarburos ligeros asociados con la producción y el uso de petróleo. Así, el metano emitido por los combustibles fósiles comenzó a disminuir en la década de 1980 y, probablemente, provocó la desaceleración en la tasa de crecimiento del metano atmosférico en el siglo XX.
Continuar la lectura: Debate sobre la reducción del metano atmosférico al final del siglo XX

El terreno montañoso y fértil de Uganda es ideal para cultivar un té de calidad, pero la grave sequía que sufre el país está diezmando su producción, y seguirá haciéndolo en el futuro a consecuencia del cambio climático, advierten los expertos.
Esta dilatada sequía, que también padecen otros países de la región del Cuerno de África, es la peor que se ha sufrido en décadas, y no sólo afecta al cultivo del té, pues tal y como indica la ONU, está trayendo malnutrición y hambrunas en Somalia Kenia, Etiopía, Yibuty y Uganda. Pero, como un pez que se muerde la cola, ambas cosas se relacionan, ya que el impacto económico de las malas cosechas afecta a más de medio millón de trabajadores del campo que dependen de ellas para su sustento.
Los expertos climáticos no ven la luz al final del túnel. Según un reciente informe del Centro Internacional de Agricultura Tropical, el calentamiento global es una amenaza a largo plazo, que provocará una caída en la producción de té en Uganda en los próximos años.
Si estas predicciones se cumplen, estamos hablando de una auténtica tragedia nacional. De su cultivo no sólo dependen 6.000 personas y, después del café, es la segunda mayor exportación del país, que supuso unos 100 millones de dólares en 2010. ¿Soluciones? Pocas, aunque se habla de crear y utilizar tecnologías de apoyo a la industria del té.
Vía | www.monstersandcritics.com
Fotografía | Shared Interest