
Un sustantivo colectivo es aquel nombre que alude a un conjunto. En este caso, nos referimos al nombre que se da a cada conjunto o grupo de animales de la misma especie. Es frecuente que, por ejemplo, a cualquier grupo de mamíferos se le denomine manada. Sin embargo, existen sustantivos colectivos muy específicos.
Os sorprendería cuánto y he aquí un ejemplo: el diccionario de la Real Academia Española de la lengua especifica que una parvada es un conjunto de pollos, mientras que la bandada es un grupo grande de aves que vuelan juntas.
Bandada también se puede usar, según la DRAE, para denominar a un conjunto de peces. No obstante, es más frecuente el uso de cardumen -o banco- para un conjunto de peces. Al conjunto de pingüinos y murciélagos se llama colonia. Un avispero es tanto un conjunto de avispas como el lugar donde éstas viven. Lo mismo se aplica al hormiguero, pero no a las colmenas. Un conjunto de abejas es un enjambre.
El conjunto de caballos de montar es denominado tropilla en algunos países de Sudamérica. En general, el conjunto del ganado caballar recibe el nombre de yeguada. Recua es el conjunto de animales de carga, al que también puede denominársele yunta, aunque este nombre es más usado para el grupo de animales de acarreo o laboreo, como los bueyes o las mulas.
Fotografía | Martin Heigan

Las flatulencias de los dinosaurios pueden haber contribuido al calentamiento de la Tierra. Mismo mal del que se acusa a las vacas y otros rumiantes actualmente. Conclusión: todos los seres vivos tenemos nuestra parcela de responsabilidad en el calentamiento global y el efecto invernadero. Pero no os sintáis aliviados, los humanos tenemos la parcela de culpa más grande de todas.
Como comenta la BBC, los científicos británicos han calculado la producción de metano de los saurópodos, incluyendo la especie antes conocida como Brontosaurus. A partir de la ampliación de las flatulencias de las vacas, los científicos han calculado que la población total de dinosaurios produjo 520 millones de toneladas de gas al año, lo que podría haber sido un factor clave en la calidez del clima hace 150 millones de años.
No fueron los dinosaurios específicamente los productores de este gas, sino los microbios que vivían en su intestino. Las vacas, por cierto, producen entre 5o y 100 millones de toneladas de metano al año. La investigación ha sido publicada en la revista arbitrada Current Biology y ha sido llevada a cabo por científicos de la John Moore’s University de Liverpool, la University of London y la University of Glasgow.
Vía | www.bbc.co.uk
Fotografía | Tadek Kurpaski

Una de las razas de perros pequeños más populares es el dachshund, nombre que en alemán significa perro tejón. En Alemania también es conocido como Dackel; en Italia, Basotto y en España, como Teckel. Su cuerpo alargado ha inspirado un mote obvio: perro salchicha. De acuerdo con el American Kennel Club, la raza fue criada por primera vez alrededor del año 1600 en Alemania. El objetivo de los criadores era crear un perro alargado que pudiera cavar la tierra e introducirse en la madriguera de los tejones.
Aunque la raza es relacionada frecuentemente con los terrier, los dachshund conforman un grupo por sí mismos en la estructura de la Fédération Cynologique Internationale, la organización canina mundial. Son reconocidos tres tipos generales de dachshund según el tipo de pelaje: pelo corto, pelo duro y pelo largo. Sin embargo, los estándares o características aceptadas en otros aspectos varían según la organización –o kennel club- que se tome como referencia.
El kennel club del Reino Unido reconoce sólo dos tamaños de dachshund: estándar (hasta 12 kilos de peso) y miniatura (hasta 5 kilos de peso). En Alemania, los tamaños están separados por un dato muy curioso: la circunferencia del pecho del animal. Se reconocen tres tamaños de circunferencia, determinados por el tamaño del agujero en la tierra por el que el perro puede introducirse. En cuanto a su carácter, el kennel club británico señala:
Los dachshunds son perros activos y aceptarán todo el ejercicio que pueda darles. Son compañeros leales y, en general, son buenas mascotas para la familia. No son conocidos por su obediencia pero, con paciencia y persistencia, pueden ser entrenados. Sin embargo, son sabuesos y perseguirán un olor haciéndose los sordos cuando les conviene. Son excelentes guardianes. Su ladrido puede ser profundo y las personas se sorprenden al oír un ruido profundo provenir de un perro del tamaño de un perro salchicha.
Vía | www.akc.org
Vía | www.the-kennel-club.org.uk
Fotografía | Dog Happy Art

Construir una cabaña sobre un árbol es una de las muchas opciones ecológicas de construcción, alojamiento y distracción. Alrededor del mundo, la gente ha diseñado viviendas respetuosas con el medio ambiente, casas eficientes en el uso de la energía y otros recursos. La web Natural Homes cuenta con un mapa de ubicación de algunas de estas viviendas.
Algunas parecen sacadas de un cuento de hadas. Tal es el caso de Cae Mabon, en Gales, Gran Bretaña. Cae Mabon es una suerte de asentamiento situado en el claro de un bosque de robles, creado a lo largo de unos veinte años por Eric Madern, narrador, compositor y escritor de cuentos infantiles.
El centro del lugar es la sala de narración de cuentos, que podéis ver en la foto que acompaña este post. Alrededor de ésta están otras casas que se mimetizan con a naturaleza. Una está hecha con un fardo de paja Hogan, con paredes de balas de paja revestidas con limo y arena, y un techo de estructura recíproca.
Como el lugar era con frecuencia comparado con las villas hobbit de El Señor de los anillos, Madern y sus voluntarios decidieron construir una Cabaña del Hobbit, de forma hexagonal con muros de balas de paja y un techo de reciprocidad. El sostén son postes de robles jóvenes ligeramente retorcidos obtenidos de los bosques cercanos. Las paredes son de balas de paja en el interior y cal en el exterior.
Vía | www.caemabon.co.uk
Fotografía | Chris Yule
En Estados Unidos, Coca Cola y Pepsi han decidido cambiar el proceso de elaboración de uno de los ingredientes de sus bebidas, para evitar tener que poner en los envases la advertencia de que su consumo puede producir cáncer. El ingrediente en cuestión es el colorante de caramelo. Éste contiene 4-metilimidazol (4-MEI), un químico que las autoridades sanitarias de California han incluido en la lista de carcinógenos.
Así, la intocable receta de dos de las bebidas más populares del mundo ha sido retocada. Coca Cola ha aclarado que el cambio en la elaboración de sus bebidas no se debe a que éstas representen un riesgo para la salud. De acuerdo con la American Beverage Association, que agrupa a toda la industria de las bebidas, el 4-MEI ha sido relacionado con la aparición de cáncer en ratones en un estudio, pero no hay evidencias de que representen un riesgo para la salud de los seres humanos.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, siglas de su nombre en inglés) alega que una persona tendría que beber más de mil latas de Coca-Cola o Pepsi al día para ingerir la misma dosis de la sustancia química que se dio a los animales en las pruebas de laboratorio.
Con esta medida, Coca Cola parece dar un paso más para adaptarse a las exigencias de un conjunto de consumidores cada vez más preocupados por el impacto que tienen en el medio ambiente y la salud los productos que consumen. En 2009, la empresa puso en marcha una gran planta de reciclaje de botellas de plástico en Estados Unidos. Ese mismo año, desarrolló una botella compuesta en parte por caña de azúcar y melaza.
Vía | www.bbc.co.uk
Fotografía | DeusXFlorida
Los koalas del este de Australia han sido designados especie vulnerable. La supervivencia de este animal, que se ha convertido en un símbolo de Australia en el mundo entero, corre peligro en los territorios de Nueva Gales del Sur, Queensland y el Territorio Capital Australiano. La pérdida de hábitat, la expansión urbana, los ataques de perros y las enfermedades han contribuido a que su número sea cada vez menor.
Esta designación, anunciada por el ministro de medio ambiente, implica, entre otras medias, que cualquier plan de construcción en los territorios mencionados tendrá que tomar en cuenta la protección de la población local de koalas. Sin embargo, la Australian Koala Foundation, cuyo objetivo es la protección de la especie, cree que las poblaciones de otras regiones, como Victoria, también deberían ser protegidas.
La dieta de los koalas se limita a las hojas de eucalipto, por lo que la tala de estos árboles, en parte para la construcción de edificios, afecta significativamente la vida de los animales. Además, como señala The Guardian, el valor nutricional de los eucaliptos ha disminuido por el aumento de CO2 en la atmósfera. La UICN ha incluido al koala entre las 10 especies más vulnerables del mundo al cambio climático.
Vía | news.smh.com.au
Fotografía | Jim Steel

El buen vivir puede ser definido como la práctica de vivir en armonía y equilibrio con todo lo que rodea al individuo: su familia, su comunidad y el medio ambiente del que forma parte. El buen vivir ha sido calificado por algunos como un nuevo paradigma. Sin embargo, el concepto de vivir en armonía con nuestro contexto humano y medioambiental no es nuevo, ni siquiera en los países desarrollados.
Curiosamente, este concepto o principio ha ganado la atención propia de un descubrimiento a partir de la extensión del término quichua ecuatoriano Sumac Kawsay, que ha sido traducido como buen vivir, en español, y good living, en inglés. En un artículo publicado en línea por Monthly Review, Cecilia Bizerra explica que ambos términos son aproximaciones imperfectas del término original.
El 17 de abril de 2012, fue estrenado en Madrid el documental Yasuní, el buen vivir, del realizador español Arturo Hortas. En él se expone el tema de la explotación petrolera en la Reserva de la Biósfera Yasuní, en Ecuador, y la iniciativa conocida como Proyecto Yasuní-ITT, que fue presentada en 2007 ante Naciones Unidas por el presidente de Ecuador, Rafael Correa.
Se trata de una petición a la comunidad internacional de 50% de las ganancias que se obtendrían por la explotación del crudo en las zonas de la reserva Ishpingo, Tambococha y Tiputini, para ser invertido en investigación y conservación. Citado por Univisión, Hortas explicó que el documental explora también el concepto del Sumak Kawsay, incluido por el Gobierno ecuatoriano en la Constitución de 2008.
Fotografía | Geoff Gallice

Los animales tienen crías. Así solemos denominar a los hijos de las especies animales mientras están siendo criados. Sin embargo, hay sustantivos para todo. Por ejemplo, ¿sabíais que un lechigada es un conjunto de animales que han nacido de un parto y se crían juntos? Así lo define el Diccionario de la Real Academia Española. ¿Y que pasa con la palabra camada? Bien, parece que el uso de una u otra depende del animal a cuyas crías nos estemos refiriendo, pues camada es también el conjunto de las crías de ciertos animales nacidas en el mismo parto.
Sabemos que, en general, a los hijos de las aves se les llama polluelos. Sin embargo, es posible ser más específico. Un aguilucho, por ejemplo, es el polluelo de águila, mientras que el pollo es el polluelo de la gallina y el pichón el de la paloma casera. La cría del conejo se denomina gazapo y la de la liebre, lebrato. A las crías de los osos se les llama oseznos, mientras que a las de las ballenas, ballenatos.
Ternero y becerro se refieren ambos a la cría de una vaca. Un novillo es también la cría de res vacuna, pero de entre dos o tres años de edad y, según la RAE, sin domar. También entre los mamíferos rumiantes tenemos al cabrito, que es el hijo de la cabra; y al cordero, hijo de la oveja. A continuación, una lista de animales y sus crías:
Fotografía | Alan Vernon

El cambio climático y el calentamiento global están generando conflictos geopolíticos. The Daily Climate, fuente de noticias sobre cambio climático publicada por Environmental Health Sciences, ha publicado un artículo en el que se señala que los planificadores militares consideran que la seguridad energética y el cambio climático constituyen amenazas masivas a la seguridad mundial.
Este análisis ya ha sido expuesto anteriormente por organizaciones gubernamentales e independientes. En 2009, el International Institute for Sustainable Development preparó un informe en el que advertía que el cambio climático podría desatar guerras medioambientales en Oriente Medio con respecto a los ya escasos suministros de agua, así como disuadir a Israel de retirarse de las zonas ocupadas en territorio palestino.
The Daily Climate indica que algunos científicos han vinculado las revueltas de la ya conocida como Primavera Árabe al aumento de los precios de los alimentos causado por la fallida cosecha de trigo ruso en 2010, a raíz de una ola de calor sin precedentes. Cita, por ejemplo, la presión que está ejerciendo la escasez de agua en la inestabilidad social en Yemen.
Bob Corell, un investigador de la Fundación para el Medio Ambiente Global y Tecnología, citado en el artículo, dice que la larga sequía en Sudán alimentó la violencia en Darfur, un conflicto que puso en evidencia lo mal preparada que está la comunidad internacional para responder a tales escenarios.
Vía | wwwp.dailyclimate.org
Fotografía | USAID, Wikipedia

Un tsunami de más de 34 metros de altura golpearía la costa del Pacífico de Japón, si se produjese un terremoto en alta mar de la misma magnitud del terremoto de la costa del Pacífico en la región de Tōhoku en 2011. Como informa The Guardian, estas proyecciones están contenidas en un informe elaborado por la Oficina del Gabinete del gobierno de Japón y están basadas en la investigación que fue realizada a raíz del terremoto y posterior tsunami de 2011.
Sin embargo, una proyección realizada en 2003 señaló que la altura potencial máxima de un tsunami sería de menos de 20 metros. Ahora queda en evidencia que esta proyección era baja y, sin embargo, la planta nuclear de Fukushima, que quedó destruida tras el terremoto y generó un importante accidente nuclear, no estaba diseñado para soportar siquiera esas estimaciones. Tomando en cuenta todo esto, la empresa operadora de la planta nuclear de Hamaoka, en la costa sur-oriental, del país, está construyendo un malecón de 18 metros de alto.
Según Reuters, otro informe oficial, éste emitido por el Ministerio de Educación, sugiere que el impacto directo de un gran terremoto ha sido subestimado. Por ejemplo, si un terremoto de magnitud 7,3 golpeara Tokio, algunas partes de la ciudad y sus alrededores podrían agitarse con una fuerza que alcanzaría el nivel 7, el máximo, en la escala sísmica de la Agencia Meteorológica de Japón.
Esta escala, conocida como Shindo, describe el grado de agitación en un punto de la superficie terrestre. Así, el grado Shindo de un terremoto –el grado de agitación que el movimiento de las placas genera- puede cambiar según el sitio, por ejemplo, de una ciudad, en el que se haga la medición. La agitación en una zona determinada es calificada con grado Shindo uno cuando sólo es sentida por personas que no están en movimiento. Un grado siete es dado a aquellas agitaciones que imposibilitan a las personas moverse a voluntad, desplazan objetos muy pesados y causan grandes daños.
Fotografía | International Tsunami Signs - ISO-approved (2008), Wikipedia