
Andasol 1 a 3, las centrales termosolares más grandes del mundo, fueron conectadas a la red eléctrica general a mediados de diciembre de 2011. Sus 600 mil espejos parabólicos, que ocupan una superficie equivalente a 210 campos de fútbol, brillan sobre las mesetas de Guadix, en Andalucía. Allí, a 1100 metros sobre el nivel del mar, la instalación captura más energía solar que toda la Península de Arabia.
De acuerdo con Solar Millennium, el grupo formado por varias empresas alemanas que desarrolló el proyecto, las tres centrales termosolares de Guadix son, además, las primeras centrales termosolares de tecnología cilindroparabólica de Europa. En éstas, la corriente se genera con una turbina de vapor y un generador acoplado, y el vapor requerido se genera con ayuda de la energía solar. Los espejos, dispuestos en forma de canales, concentran los rayos solares en la línea focal del colector.
Andasol 1, 2 y 3 abastecen conjuntamente a aproximadamente medio millón de personas con electricidad de origen solar. La meseta, además de tener una atmósfera clara y poco turbulenta, cuenta con un amplio sistema de manantiales subterráneos que suministran agua para las turbinas, así como dos mil horas de luz solar al año. El brillo que emiten los espejos es, para algunos, el brillo del futuro de las energías renovables.
Continuar la lectura: Incertidumbre en el futuro de las energías renovables
Carros tirados por caballos funcionan como camiones de la basura en Schaerbeek, un barrio de la capital belga, Bruselas, donde la administración local ha decidido apostar por esta ecológica alternativa, que no tiene nada contentos a los defensores de los animales.
Este suburbio de Bruselas ha invertido 50.000 euros en dos caballos, establos y carros para la recogida de la basura, un gasto que esperan rentabilizar a largo plazo, ya que las autoridades están convencidos de que el nuevo servicio vale la pena por dos motivos principales: poluciona menos y, una vez amortizado, también resultará más económico.
La iniciativa forma parte de la vuelta a este medio tradicional de transporte que está haciendo furor en algunas ciudades francesas y belgas. Desde hace unos años, los ¿pobres? caballos tiran de taxis o ambulancias, y han vuelto a remolcar mini autobuses escolares, carros para la basura o, por ejemplo, para la recogida de ramas o césped recién cortado.
Continuar la lectura: Carros tirados por caballos recogen la basura en un barrio de Bruselas
Instalar una turbina eólica de esas que son más altas que el cielo o, por ejemplo, una placa solar gigantesca o incluso doméstica, conlleva sus riesgos, igual que su construción y mantenimiento. Eso, por no hablar de que te caiga encima una hélice o un panel instalado en el tejado. No, no exagero, estas son cosas que cada vez pasan más. Sólo en USA, durante la última década se han triplicado los relacionados con las turbinas eólicas, y los incidentes con la solar tampoco se queda atrás.
El problema es que, en general, las energías renovables necesitan personal cualificado, pero la industria crece muy deprisa y de forma irresponsable se echa mano de personas no preparadas, aumentando los accidentes laborales y los que no lo son.
Hablamos de accidentes que provocan heridos, víctimas mortales (desde 1970 fallecieron 18 personas, la mitad en USA) y daños al equipo. Todos ellos crecen sin cesar a nivel mundial, alcanzando en la energía eólica su máxima cifra en 2008, año que registró 128 siniestros. Y el futuro se augura aún más trágico, pronostican los expertos.
Los agaves, esas plantas del desierto que se utilizan para destilar el tequila, también producen un etanol con encantos más que suficientes como para poder sustituir a la gasolina, según un nuevo estudio.
Estas plantas tan hechas a la mala vida, que suelen formar rosetas de hojas carnosas y espinosas, podrían ser la respuesta definitiva a la difícil búsqueda de alternativas a los combustibles fósiles. Su capacidad para crecer casi en cualquier sitio las hace idóneas porque no compiten con los cultivos ni exigen talar bosques, alejando el doble fantasma de la deforestacion y de la inseguridad alimentaria.
Pero aún hay más. De acuerdo con esta investigación llevada a cabo por la Universidad de Oxford, la producción del etanol derivado de las plantas de agave es bastante menos contaminante que la del tan utilizado maíz (emisión neta de 35 g de dióxido de carbono por cada megajulios de energía, frente alos 85g/MJ. del maíz), y éste, además sube el precio del grano.
Así, las prometedoras algas en el mar y estos agaves en la tierra podrían ser la fuente de los biocombustibles del futuro para el mundo. Sea como fuere, a su favor tienen unos buenos rendimientos (aún teniendo en cuenta los cambios que traerá el cambio climático), escasa polución, respeto del entorno o impacto ambiental bajo y de los cultivos alimentarios. ¿Alguien da más?
Vía | www.guardian.co.uk
Fotografía | Sheila in Moonducks
¿Un porvenir sombrío para la actividad nuclear? Todo lo contrario. Optimismo y crecimiento son, más bien, las palabras que definen el futuro de la energía atómica, a juicio de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). En su reciente visita a la accidentada planta de Fukushima, el director de este organismo estima que el número de reactores nucleares no cesará de aumentar en los próximos años en todo el mundo.
Como era de esperar, Yukiya Amano, director del AIEA, se distanció de planteamientos verdes como el de Alemania o Australia, que están dando la espalda a la energía nuclear y a la industria del carbón en favor de las energías renovables. Para Amano, la crisis nuclear nipona ni justifica ni debe conducir a un abandono de la energía atómica, cuyo impulso considera imparable.
Así de taxativo se mostró el jefe de la AIEA, coincidiendo con su inspección a la planta de Fukushima. Eso sí, no deja de advertir sobre la importancia de reforzar la seguridad de las plantas y, por otro lado, reconoce que el ritmo “no será tan rápido” como antes.

El emblemático astillero de Gdansk, donde nació el movimiento Solidaridad liderado por Lech Walesa, que puso fin a la era comunista en Polonia, ahora está tratando iniciar una nueva revolución: la de la energía eólica marina. La Unión Europea ha establecido unos objetivos de energía limpia que deben ser alcanzados por sus 27 miembros para el año 2020. Para alcanzar esa meta, Polonia tiene que romper su adicción al carbón que actualmente ofrece un 90 por ciento de la energía eléctrica del país.
Grupos ambientalistas, expertos en energía y algunos políticos del país apuestan cada vez más a los parques eólicos en alta mar como una alternativa viable para el carbón. La empresa GSG, co-propiedad de inversionistas de Ucrania y del Estado polaco, tiene planes para construir 60 torres eólicas este año y 300 en el año 2014.
Muchos creen que este astillero tiene una buena posición para convertirse en un importante parque eólico, dado su fácil acceso a rutas marítimas a través del puerto del Mar Báltico. Además consideran que Polonia podría exportar energía limpia al resto de Europa. Alemania, la mayor economía del continente, tiene poco espacio para instalar torres eólicas y algunos creen que Polonia puede sacar provecho y convertirse en un proveedor fiable. Gdansk cuenta también con mano de obra calificada que puede adaptarse fácilmente a esta empresa, los soldadores del puerto serían muy útiles para construir las 270 toneladas y 100 metros de turbinas necesarios para la construcción de estos aparatos.
Un catamarán que funciona con energía solar recorrerá la costa mediterránea, dentro de la campaña nacional de concienciación Renowatio de WWF España, que difunde la necesidad y ventajas de un nuevo modelo energético basado en las energías limpias.
Sin duda, el barquito es un buen reclamo para llamar la atención de la gente, para explicarle todo eso tan abstracto del cambio climático y la necesidad de actuar cuanto antes, exigiendo a nuestros políticos opciones más verdes para generar energía.
Con este mensaje entre proa y popa, el catamarán inicia hoy su misión en el puerto de Alicante con un amplio programa de actividades para todos los públicos, que se repetirá en todas y cada una de las ciudades (Denia, Gandía, Valencia, Castellón, Benicarló o Sitges, entre otras) de su recorrido, antes de llegar a Barcelona, donde finalizará la campaña el próximo 15 de septiembre.

El proyecto verde de Lufthansa no emociona a los verdes. Todo lo contrario, que la aerolínea vuele con biocombustible descontenta a grupos ecologistas, quienes acusan a la compañía de tener “planes de expansión y pretender desviar la atención de la necesidad real de limitar el transporte aéreo para combatir el cambio climático“.
Hoy es noticia el primer vuelo impulsado por agrocombustibles de Lufthansa. Decenas, centenares de periódicos online y offline tratan el acontecimiento como una iniciativa ecológica, sin lado oculto a la vista. Esa parte que, por suerte, los verdes sí se empeñan en subrayar, ayudándonos a completar las habituales visiones sesgadas que los mass media nos ofrecen de la realidad.
Por un lado tenemos el notición, reluciente y lleno de promesas: la mayor aerolínea europea se convierte en la primera del mundo en utilizar biocombustibles en sus vuelos regulares y, aunque esté en fase experimental, ya supone dar esquinazo a los combustibles fósiles, al menos en parte del carburante que usan sus dos motores (uno funciona con combustible convencional y el otro con una mezcla de queroseno y biocarburante). Además, los cuatro vuelos diarios de ida y vuelta que realizará el Airbus A-321 entre Hamburgo y Francfort, ahorrará la emisión a la atmósfera de 1.500 toneladas de CO2, gracias a este biocombustible con un 50 por ciento de Aceite Vegetal Hidrogenado (HVO), éste suministrado por la empresa finlandesa Neste Oil.
Australia se ha puesto seria con el tema de las emisiones de carbono. El Gobierno que preside la laborista Julia Gillard anunció el domingo que, a partir de julio de 2012, las 500 empresas más contaminantes pagarán un impuesto de unos 17 euros por tonelada, una cifra algo superior a la del mercado en la UE. Las tasas sólo son una parte de un colosal plan que encamina al país hacia las energías renovables.
Ni que decir tiene que, tratándose de money, la medida no ha sido bien recibida entre los que han de apoquinar, y entre ellos también hemos de contar a una parte de la ciudadanía, el último perjudicado a través del aumento de los precios. Por lo pronto, las aerolíneas Qantas y la filial local de Virgin han adelantado hoy que se verán obligadas a subir el coste de los billetes debido al nuevo impuesto.
Pero también hay una parte positiva, la medioambiental. Se espera que la tasa logre recortar la friolera de 159 millones de toneladas de dióxido de carbono al año para 2020. En dinero contante sonante, las arcas del Estado esperan recaudar 7.000 millones de euros en tres años. No en vano, la medida afectará a las más importantes empresas del sector eléctrico, minero y de energía, y está considerada como una de las más ambiciosas a nivel mundial. Hablamos de uno de los dos mayores programas de comercio de derechos de emisión, junto con el sistema creado en la UE en 2005 para regular la emisión de CO2 de los sectores más contaminantes.
Continuar la lectura: Australia pone precio a las emisiones de CO2
Australia se ha tirado al gasto de la energía verde, dandole un discreto puntapié a la industria del carbón. En un plan recién presentado por su Gobierno, destina 3.000 millones de dólares locales (3.219 millones de dólares o 2.212 millones de euros) a promover las energías limpias y financiar el cierre de las centrales de carbón. Mientras, la ciudadanía sigue preguntándose hasta dónde habrá de rascarse el bolsillo para costear el cambio.
El plan prevé el progresivo abandono de las centrales, pero sin calendario de cierres. Por un lado, se les proporciona una línea de crédito para realizar la transición a las energías verdes, y garantías para seguir trabajando, aunque deberán ir reduciendo tanto las emisiones contaminantes como la capacidad productiva. Esperemos que todo salga bien, pues el abastecimiento energético del sureste del país está en juego.
Aparte de incentivos para invertir en las energías renovables, también se esperan medidas de protección para el sector del aluminio y del acero. Pero eso no es todo, el money necesario para hacer el cambio deseado podría dispararse, pues la industria del carbón no sólo espera una jugosa indemnización, además, los generadores de energía necesitan refinanciar sus préstamos, que suman alrededor de 10.000 millones de dólares locales (10.731 millones de dólares o 7.376 millones de euros) en los próximos cinco años.
Continuar la lectura: Australia promueve las energías limpias con un plan millonario