Un equipo de científicos liderados por ByeongChun Lee, director del Hospital para Animales de la Universidad Nacional de Seúl, en Corea, ha creado un cachorro de perro de la raza beagle modificado genéticamente, que se ilumina de color verde fluorescente cuando es colocado bajo la luz ultravioleta. Su nombre es Tegon -no es el de la foto, para fortuna de éste- y, de acuerdo con Discovery News, se une a un cachorro fluorescente de color rojo llamado Ruppy y al gato Mr. Green Genes en la lista de animales a los que la modificación humana de genes ha hecho brillar.
Hoy, que yo haya podido averiguar, no es el día de tomar a la gente por tonta en ningún país del mundo. Es decir, la noticia es cierta. No me sorprende que hayan modificado los genes de un animal, que eso ya lo tenemos muy visto. Tampoco que el objetivo de dicha alteración fuese hacerlo brillar en la oscuridad, pues recordamos a aquellos monos japoneses. Lo que me sorprende es que se hayan hecho ambas cosas en un perro. Los sujetos de estos experimentos tan “vistosos”, por llamarlos de alguna forma, han sido peces o ratas, animales con los que la gente no suele sentir tanta empatía (seguro que hay un colectivo importante que sí la sienta).
Pero perros y gatos son mascotas por excelencia en muchos países. Pese a aceptar que el uso de animales en experimentos ha beneficiado enormemente a la humanidad, a los humanos que comparten su vida con otra especie animal les cuesta asimilar que ésta sea víctima de la experimentación. Imaginaos la cara que deben tener ahora los propietarios de beagles. El cachorro fluorescente podría haber sido el que ahora duerme a sus pies.
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Peliti, sede del Festival Pan-Helénico para el Intercambio de Variedades Locales de semillas. Situada en el remoto valle de Mesochori, al norte de Grecia, Peliti es, desde 1999, el escenario de esta iniciativa para recolectar, distribuir y rescatar variedades tradicionales de semillas. Y este año también ha sido un punto de reunión para agricultores dedicados al cultivo orgánico y, en general, para quienes sostienen que las semillas genéticamente modificadas amenazan la diversidad.
De acuerdo con los organizadores del evento, este año participaron unas cinco mil personas. Viajaron desde toda Grecia y otras partes del mundo, hasta este fértil enclave, situado muy cerca de la frontera con Bulgaria, en las Montañas Ródope. Describe AFP que, bajo un sol abrasador, la multitud se reunía alrededor de mesas en las que eran expuestas semillas de la isla de Creta, raíces de tomate y semillas para cultivar calabacines, remolachas, melones, sandías y hierbas orgánicas. En total, unos cuatro mil tipos de plantas fueron distribuidos a agricultores orgánicos de Grecia, Francia, Turquía y Estados Unidos.
La agencia de noticias indica que Europa se debate entre una fuerte oposición popular a los alimentos modificados genéticamente y la presión de los principales productores estadounidenses transgénicos, como Monsanto, que dicen que la prohibición europea sobre estos productos es ilegal, ya que infringe normas del comercio mundial. Sólo dos cultivos modificados genéticamente están autorizados actualmente en la Unión Europea: una variedad de maíz para alimentación animal y una papa para la fabricación de papel.
Leo en el diario peruano La República que Lima, capital de Perú, será declarada ciudad libre de organismos genéticamente modificados (OMG), mejor conocidos como transgénicos. Lo que no queda muy claro es quiénes harán tal declaración, pues el ingreso y manipulación de OMG fueron aprobados por el Ministerio de Agricultura peruano a mediados de abril.
Según entiendo, se trata de una insurrección civil. Hasta ahora, los gobiernos regionales de Cusco, Lambayeque, Huánuco, Ayacucho y San Martín han declarado su oposición a la comercialización de OMG. A éstos se ha sumado la Municipalidad de Lima Metropolitana. La oposición, según explicó un funcionario de la alcaldía, implicaría que en Lima y zonas aledañas no se permitirá la siembra y experimentación con semillas transgénicas.
Señala el diario que existen “oscuros intereses” detrás de la ley sobre el ingreso de OMG aprobada por el Ministerio, conocida como DS 003. Oscuros intereses de una “red corrupta” en la que, nuevamente según el diario, estarían involucrados el ministro de Economía, Ismael Benavides; el asesor del Ministerio, Alexander Grobman; y el jefe del Gabinete de Asesores Dow Hers Seiner, quienes compartirían intereses comunes en empresas importadoras de maíz amarillo duro y semillas genéticamente modificadas.
A principios de junio, tendrá lugar la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Perú. Marisol Espinoza, candidata a la vicepresidencia por Gana Perú, aseguró que si Ollanta Humala resulta ganador –obtuvo el mayor porcentaje en la primera vuelta- la DS 003 será derogada.
Vía | www.larepublica.pe
Fotografía | AgainErick

Dilema para los que aman las rosas con la misma vehemencia con la que rechazan los transgénicos: ¿estarían dispuestos a permitir la manipulación genética de una rosa para que ésta durase intacta más tiempo? Porque eso es lo que se obtiene de insertar en el rosal un gen de apio: unas flores que repelen el hongo que causa la podredumbre de los pétalos.
John Dole y John Williamson, horticultores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, dirigieron a un equipo que insertó un gen del apio llamado manitol deshidrogenasa en un rosal, para que la planta pudiera defenderse del hongo que produce la botritis.
Jardinería.pro explica que esta enfermedad deja en los pétalos una textura de aspecto esponjoso y color gris. Las esporas del hongo penetran en las partes de la planta que tienen heridas y provocan que se pudran. Si esta primavera es húmeda y lluviosa, los horticultores estarán muy atentos a cualquier señal de la presencia de esta enfermedad.
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Transgénicos, objeto de amor y de odio, de esperanzas y de susto. Pueden resistir plagas y sequías, pero dudamos de su efecto en nuestro organismo y tememos que se patenten los productos que la naturaleza hasta ahora nos ha dado de forma gratuita. Y cuando se trata de animales, el debate es aún mayor. ¿Aceptaríamos la modificación genética de pollos a cambio de que no transmitan la gripe aviar?
Es una pregunta que pronto tendremos que plantearnos, pues científicos de la Universidad de Cambridge y de la Universidad de Edimburgo han desarrollado con éxito pollos que no transmiten el virus de la gripe aviar a otros pollos con los que están en contacto, lo que podría evitar que el virus contagiase a todas las aves de un corral.
Para producir estos pollos, los científicos de ambas universidades introdujeron un nuevo gen que fabrica una pequeña “molécula trampa”, que imita a un importante elemento de control del virus de la gripe aviar. Como explica Science Daily, la maquinaria de replicación del virus es engañada para que reconozca la molécula trampa en lugar del genoma viral, y esto interfiere con el ciclo de replicación del virus.
Gracias a los cables diplomáticos estadounidenses que Wikileaks ha hecho públicos, se nos ofrece un panorama general de la situación de los transgénicos en toda Europa, donde estos han encontrado muchas trabas, al contrario que en EE.UU., Canadá, Asia y América Latina. Aprovechamos los cables filtrados por Wikileaks para ver cómo está el panorama en la Unión Europea, en la que, si Francia lleva la voz cantante contra los organismos genéticamente modificados (OGM), España es su “mayor aliado”.
En primer lugar, en la UE solo se permite el cultivo de maíz transgénico. Concretamente, de la variedad de la estadounidense Monsanto MON810. Lo plantan, no obstante, solamente seis países: España (que es la mayor productora), la República Checa, Portugal, Rumanía, Polonia y Eslovaquia. Se oponen en cambio, Austria, Francia, Alemania, Grecia, Hungría y Luxemburgo. Estos países aplican la “cláusula de salvaguarda”, que permite a cada país vetar el cultivo si tienen información de que éste constituye “un riesgo para la salud humana o el medio ambiente”.
Francia, por ejemplo, vetó el MON810 por sus “posibles efectos tóxicos adversos a largo plazo sobre las lombrices, los isópodos, los nematodos y las mariposas monarca“. No lo ve así, en cambio, la empresa afectada, Monsanto, para quien, según uno de los cables, la posición de Francia se explica por lo siguiente:
No sólo ha presionado España a la Comisión Europea a favor de los transgénicos sino que además solicitó el apoyo de Estados Unidos en esta cruzada por introducir las semillas y cultivos de organismos genéticamente modificados (OGM) de compañías norteamericanas como Monsanto o Syngenta. España es su “mejor aliado” en Europa. Lo ha desvelado cables diplomáticos estadounidenses que Wikileaks ha filtrado a la opinión pública.
Fue el secretario de Estado de Medio Rural, Josep Puxeu, el que más insistentemente pidió a la embajada estadounidense en Madrid que “mantuvieran la presión” sobre Bruselas. Así resumió un diplomático una reunión que mantuvieron con el susodicho, un “tradicional defensor de la biotecnología”:
Pidió al Gobierno de EE UU que mantenga la presión sobre Bruselas para mantener la agricultura biotecnológica como una opción para los Estados miembros y pidió al Gobierno de EE UU que trabaje con España en esta iniciativa.

Se supone que en los cultivos genéticamente modificados y su capacidad para repeler las plagas, yace la seguridad alimentaria del mundo. Ese es uno de los argumentos a favor de los transgénicos. Pero en India, oh ironía, los insectos se están dando un festín con unas plantas de algodón genéticamente modificadas que deberían matarlos al primer mordisco.
Se supone que las variedades comerciales de algodón transgénico están diseñadas para producir una proteína bacteriana que es tóxica para los gusanos del algodón. Sin embargo, de acuerdo con The Telegraph de Calcuta, los entomólogos de la Universidad de Ciencias Agrícolas, en Raichur, han detectado gusanos capaces de alimentarse, sobrevivir y hasta reproducirse en las variedades comerciales de algodón transgénico.
Los hallazgos de este equipo de entomólogos, publicados en la revista arbitrada Current Science, son los primeros en demostrar que los gusanos pueden criar en el algodón transgénico y producir retoños fértiles que tendrán también capacidad reproductora.

¿Os preocupa la posición de los fabricantes de los productos que compráis sobre los alimentos genéticamente modificados? Pues sabed de Ben & Jerry’s, marca de helados ampliamente distribuida en España con sabores tan guay como Cherry Garcia, se ha manifestado abiertamente en contra del salmón transgénico cuya autorización de comercialización está siendo actualmente discutida por la FDA en Estados Unidos.
En un comunicado de prensa titulado Something’s Fishy, la empresa dice oponerse a la utilización de animales genéticamente modificados para la producción de alimentos, y estar profundamente preocupada por este problema porque sabe que las vacas transgénicas están en desarrollo y no quiere que esa leche esté en sus productos.
Entre los argumentos de Ben & Jerry’s hay una explicación administrativa interesante: la FDA ha utilizado en el caso del salmón un proceso de aprobación de “drogas animales” que no es inapropiado, pues los animales genéticamente modificados no son drogas. La FDA debe tener un proceso de aprobación específicamente diseñado para evaluar los riesgos asociados a los animales genéticamente modificados.
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La semana pasada, la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) comenzó el proceso para aprobar la venta para el consumo humano del primer animal genéticamente modificado: un salmón. Si finalmente se aprueba su venta, un proceso que podría tardar menos de un año, quizá se despeje el camino para que otros animales genéticamente modificados sean vendidos para el consumo humano.
Se trata del salmón AquAdvantage, creación de AquaBounty Tecnologies a un costo de 50 millones de dólares. La FDA ha establecido un comité de consejeros integrado por veterinarios para evaluar la evidencia sobre el animal y la posición del público. De acuerdo con The Guardian, hay quienes lo llaman Frankenfish, o pez Frankenstein.
El mismo diario explica que la modificación genética consiste en tomar un gen de la hormona de crecimiento de un salmón chinook y unirla con una secuencia de ADN de control procedente de un Zoarces americanus, un pez parecido a una anguila. El gen de la hormona de crecimiento es casi idéntico al gen equivalente en el salmón del Atlántico Norte pero funciona de forma diferente gracias a la nueva secuencia de control.