
Apa Sherpa, guía nepalí en las montañas de los Himalaya, pretende subir a sus 49 años por vez decimo novena el Everest para alertar sobre las consecuencias del cambio climático en el techo del mundo y recoger parte de la suciedad que invade el pico más alto de la Tierra tras tantas expediciones internacionals de alpinistas. Llevará con él un cartel en el que podrá leerse “Paremos el cambio climático. Dejemos vivir a los Himalaya”.
En el marco de esta expedición, llamada Eco Everest Expedition, Apa Sherpa también llevará a la cumbre una vasija especial de metal con 400 ofrendas sagradas budistas. El motivo, restaurar la santidad de la cadena montañosa y elevar la concienciación acerca de los cambios que está sufriendo el clima.
Activistas medioambientales alertan acerca del rápido deshielo de los Himalaya que, de consumarse en las próximas décadas, podría dejar sin agua a un tercio de la población mundial, incluso provocar guerras. Y es que de la cordillera asiática nacen algunos de los ríos más importantes de la región, que proveen de agua a chinos, pakistaníes o indios, entre otros, por lo que de secarse los glaciares, las consecuencias podrían ser catastróficas.
Más de 3.000 personas han ascendido al monte Everest, considerado sagrado por la comunidad sherpa que vive en la región de Solukhumbhu donde se encuentra el pico, desde que Sir Edmund Hillary y el sherpa Tenzing Norgay lo escalaron por primera vez en 1953. Hoy, desgraciadamente, se encuentra lleno de basura de las expediciones. El grupo medioambiental WWF, que da apoyo a la Eco Everest Expedition, añade que el cambio climático está sucediendo a un ritmo más veloz en los Himalaya.
La primera vez que Apa Sherpa coronó los 8.850 metros de altitud del techo del mundo fue en 1990. Ya el año pasado, al lograr subir por vez decimo octava, logró el récord como persona que lo ha logrado en más ocasiones. Ahora, ante este nuevo reto, asegura:
Si puedo llegar a la cumbre, estaré feliz porque es por la paz y el cambio climático.
Vía | news.yahoo.com
Fotografía | Aaron Ostrovsky
Comentario anterior