
India no se comprometerá a reducir sus emisiones de CO2. El segundo país más poblado del mundo considera moralmente inadmisible asumir tal compromiso cuando 40% de su población no tiene acceso a la electricidad. Así lo han declarado los miembros de la delegación india que participó en la conferencia de Naciones Unidas que se realizó en Bonn como preludio de la COP15.
Es muy probable que la posición de India sea compartida por la mayoría de los países en desarrollo desde un punto de vista pragmático: las necesidades básicas de sus habitantes son más apremiantes que evitar el calentamiento global, siendo éste último una amenaza percibida como mucho menos inminente que, por ejemplo, un levantamiento social en reclamo de mejores condiciones de vida.
Además, tal y como señala el diario The Washington Post, la posición de India apunta al corazón de un debate internacional acerca de cuán rápido los países deberían intentar pasar de la energía fósil a otras fuentes más limpias y renovables como la eólica o la solar.
Más de 60% de la energía de India es generada con carbón. Los analistas señalan que, al tiempo que el país adelanta posiciones en la lista de los contaminadores mundiales, el carbón continuará alimentando las demandas económicas de su más de 1 billón de habitantes. En enero de este año, India pidió a los países industrializados comprometerse a disminuir sus emisiones y a ayudar a las naciones en desarrollo con fondos y tecnología.
En opinión de los delegados indios en Bonn, la respuesta informal a esa petición fue muy clara: no habrá dinero para los países en desarrollo debido a la crisis económica mundial. Así que consideran injusto que ahora se les pretendan imponer los mismos compromisos de reducción que a los principales emisores de CO2 pues, per capita, las emisiones de India son un décimo de las de Estados Unidos.
Vía | www.washingtonpost.com
Fotografía | Thejas Panarkandy
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