
Terra preta do indio (Tierra negra del indio) es un tipo de suelo de color negro, que se encuentra en la cuenca amazónica (desde Bolivia hasta Colombia, de Perú a Brasil) conseguido gracias a la acción milenaria de los pueblos indígenas, que la elaboraban mezclando restos de plantas con carbón vegetal, además de huesos de pescado y fragmentos de vasijas, e incorporándolo todo a la tierra. Es tres veces más fértil que el suelo normal y almacena bastante dióxido de carbono, por lo que algunos se plantean el uso de la terra preta para acabar con el hambre, producir energía limpia y luchar contra el calentamiento global. ¿Es realista?
El catedrático de la Universidad de Wageningen, Wim Sombroek, fue el que redescubrió en los años sesenta la Terra Preta. Lo más sorprendente es que, 500 años después de su elaboración, esta tierra sigue manteniendo un grado de fertilidad muy alto y se sigue vendiendo en Brasil, por ejemplo, como si se tratara de humus fertilizante.
Otra cualidad interesante es que la terra preta contiene hasta un 9% de CO2, un gas que es capaz de retener. Por ello, algunos ya piensan desde hace unos años en intentar almacenar dióxido de carbono en ella, convirtiendo la terra preta en biochar o biocarbón. ¿Cómo? Calentando en un espacio cerrado y sin aire biomasa de residuos orgánicos, proceso que, por un lado, libera gas que puede usarse como biocombustible y, por otro, genera ese residuo sólido que es el biochar, que retiene durante milenios el CO2 en vez de liberarlo como sucede durante la putrefacción. Resumiendo los beneficios: energía limpia en forma de biogás y abono natural. Imaginen cuantos árboles se salvarían de la tala en la Amazonia.
Ahora bien, existe el otro lado de la moneda, los peligros, tal y como explica Ellis Hofland, especialista en calidad y control de suelos de la Universidad holandesa de Wageningen:
Es importante que no se vaya a quemar un bosque tropical con tal de tener energía y abono. El biocarbón debe provenir sólo de residuos orgánicos y eso significa que no puede servir para reducir a gran escala la cantidad de dióxido de carbono que hay en la atmósfera. Para ello, el volumen posible de biochar no es lo suficientemente grande.
Por otro lado, existen otras dudas alrededor del biochar. Por ejemplo, que todavía no se sabe hasta qué punto puede ejercer de sumidero de CO2. Que cualquier planteamiento a gran escala requeriría del uso de muchos millones de hectáreas para producir este carbón vegetal, con los consiguientes problemas de deforestación. Que, debido a su fertilidad, se use para explotaciones agrícolas que cultivan transgénicos u organismos genéticamente modificados (OGM). Y, finalmente, que el mismo proceso de elaboración, por el que se calienta la biomasa para conseguir gas y el biochar, es contaminante.
Vía | www.informarn.nl
Fotografía | es.wikipedia.org
HECTOR EDUVIN GONZALEZ TRUJILLO
27 may 2010 - 00:48 - #1Es posible producir carbón ecológimante?
valjean
27 may 2010 - 03:35 - #2Producirlo, pse, relativamente, siempre y cuando no se talen bosques para lograr la materia orgánica…
El tema es que quemarlo, de ninguna manera, será nunca ecológico…
E Madriz
02 ene 2012 - 05:53 - #3Si es correcto decir que el carbón vegetal no es la solución pero es parte de ella, habría que usar desechos de tala, desechos de aserraderos y desechos de carpintería al igual que rastrojos de cosechas que de lo contrario se quemarían produciendo CO2. manos a la obra.