
Sólo el 2% del número cada vez mayor de los auto-proclamados productos verdes o ecológicos en las tiendas cumplen plenamente con lo que anuncian en sus etiquetas, según se desprende de un informe de la empresa de consultoría ambiental TerraChoice Marketing, responsable del programa de etiquetaje medioambiental de Canadá, que ha analizado productos comercializados en ese país y en Estados Unidos, Gran Bretaña y Australia. Vamos, que la vasta mayoría de compañías que usan reclamos supuestamente respetuosos con el medio ambiente cometen “greenwashing” o publicidad ecológica engañosa.
Inducir a error a los consumidores sobre los beneficios ambientales de un producto o de las prácticas de una empresa, ése es el pecado que cometen todo tipo de compañías. Y el caso es que el número de productos verdes disponibles en las tiendas investigadas por TerraChoice ha aumentado de manera espectacular entre 2007 y 2009. Y las credenciales ecológicas y estrategias de márketing basadas en falsedades se han hecho, igualmente, cada vez más creativas.
TerraChoice identifica 7 faltas relacionadas con el greenwashing. Falta de pruebas, vaguedad, irrelevancia o, directamente, mentiras, son algunas de las estratagemas para atraer al consumidor responsable e invitarle a que compre gato por liebre. Y este año, como novedad en la lista, destaca “la adoración de falsas etiquetas”, que consiste en imitar certificaciones ambientales verdaderas para atraer a los consumidores.
A quién todo esto le parezcan pésimas noticias, le dejo unas palabras con las que tal vez encuentre algo de alivio de Scott McDougall, jefe ejecutivo de TerraChoice:
La buena noticia es que la creciente disponibilidad de productos verdes muestra que los consumidores están exigiendo más opciones respetuosas con el medio ambiente y que los comerciantes y los fabricantes están escuchando. (Traducción libre)
Y bueno, ahora las malas noticias. Las trae el mismo McDougall, que seguro que apoyaría la demanda que un comité medioambiental británico hizo a su gobierno recientemente pidiendo más control contra las prácticas de greenwashing. Dijo así:
La mala noticia es que la investigación de TerraChoice de 2219 productos de consumo en Canadá y EEUU muestra que el 98% han cometido, al menos, un pecado verde, y que algunos comerciantes se aprovechan de la demanda de los consumidores de comprar productos con certificaciones medioambientales de terceras partes mediante la creación de falsas etiquetas falsas o sugiriendo ilícitamente que reciben su apoyo. (Traducción libre).
Para acabar, os recordamos la curiosa batalla en nuestro país que hubo entre el greenwashing de Repsol y Endesa, y la contrapublicidad de los ecologistas. Otro caso sonado, éste en Estados Unidos, es el que ha involucrado la publicidad alrededor del llamado “carbón limpio“, que ya me dirán ustedes si no parece una contradicción sólo de decirlo…
Vía | www.reuters.com
Fotografía | Friends of the Earth U.S.
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