
Aprobado el Estudio Estratégico Ambiental del Litoral, también conocido simplemente como Mapa Eólico Marino, por parte de los Ministerios de Industria y Medio Ambiente. Quedan así definidas, por un lado, las zonas costeras aptas para albergar instalaciones de parques eólicos marinos además de una gradación que las puntúa de acuerdo con los condicionantes ambientales que reúnen, y, por otro lado, también qué zonas no son adecuadas y que por tanto quedan exlcuidas para la construcción de complejos de aerogeneradores en el mar.
El citado documento acota y señala las “zonas del dominio público marítimo-terrestre que, a efectos ambientales, reúnen condiciones favorables para la instalación de parques eólicos marinos” o, lo que es lo mismo, los límites geográficos que los promotores de parques eólicos marinos tendrán que respetar. Se abre así la puerta al desarrollo industrial de este sector en el mar a la vez que se protegen las áreas medioambientalmente más sensibles. El mapa llega con dos años de retraso, cuando estaba previsto que lo presentara el Gobierno.
Recordemos que España se ha convertido en un ejemplo y referente a nivel mundial en cuanto a energías renovables en general, y en eólica en particular. Lo cual se aplica tanto a la fabricación de turbinas y componentes para aerogeneradores como para la promoción y explotación de los mismos. Ejemplar es, por citar una de las comunidades más destacadas, el empeño de Extremadura por liderar el sector de las renovalbes. También es destacable la expansión que está viviendo la energía solar, que nos ha colocado en lo alto del ránking a nivel mundial.
A pesar del avance que supone que finalmente se clarifique en qué zonas de nuestro litoral se pueden construir parques eólicos, el Estudio Estratégico Ambiental del Litoral no se ha librado de toda crítica. La Asociación Eólica Española, que agrupa a las grandes empresas del sector, expresaron dudas acerca del significado de las “áreas con condicionantes”, que aparecen en amarillo en el Mapa Eólico Marino. Claro, sin más explicación, a uno le entra la curiosidad por saber cuáles son tales condicionantes. Por otro lado, la industria se ha mostrado “escéptica” ante lo que entienden como “dificultades serias” en los procedimientos de autorización para el desarrollo de esta energía.
Por el momento, las solicitudes presentadas para desarrollar parques eólicos offshore suman 10.000 MW. Acciona quiere construir un parque marino en Cádiz con 273 aerogeneradores. Iberdrola tiene preparados seis proyectos de energía eólica marina con una potencia total de 3.000 MW, en Cádiz, Castellón y Huelva. Capital Energy también se apunta y pretende alcanzar los 1.734 MW instalados.
La eólica marina tiene la ventaja de que en el mar hay mejor recurso de viento, más constante que en tierra, hay más zonas sin explotar y con mayor terreno para utilizar que en la superficie terrestre. Pero es más cara y más difícil de instalar y mantener. En líneas generales, cada MW instalado en el mar cuesta el doble que un MW terrestre. En el caso de España, que cuenta con poca plataforma continental (el mar se vuelve profundo muy cerca de la costa) el mayor inconveniente es cimentar unos aerogeneradores más grandes, potentes y preparados para resistir la erosión de la sal.
Vía │ www.elmundo.es
Fotografía │www.mapa.es
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