
A través del Grist Magazine, descubro una hipótesis interesante que rastrea el origen de la fiebre porcina que a día de hoy ha causado 103 muertes en México y que, tras la alerta el sábado de la Organización Mundial de la Salud de que esta cepa podría convertirse en pandemia global, tiene atemorizado al mundo. La compañía estadounidense Smithfield Foods (mayor productor mundial de carne de cerdo) tiene, a través de su filial Granjas Carroll, una enorme planta en la comunidad de La Gloria, municipio de Perote, en el estado mexicano de Veracruz, foco original de la epidemia. Desde por lo menos principios de marzo, se reportaron en esa zona los primeros casos, que llevaron a los habitantes de La Gloria a pedir hace ya dos semanas la intervención de las autoridades contra la contaminación procedente de los purines.
Granjas Carroll cría casi un millón de cerdos al año. El viernes, el blog de seguimiento de enfermedades epidemiológicas Biosurveillance publicó una cronología de los brotes que contiene la siguiente información, referente al 6 de abril:
Residentes de Perote creyeren que el brote ha sido causado por la contaminación de las granjas de cría de cerdos situada en la zona. Pensaban que las instalaciones de Granjas Carroll habían contaminado la atmósfera y el agua locales, que a su vez condujo al brote de la enfermedad. Según los residentes, la empresa negó su responsabilidad por el brote y atribuyó los casos a la “gripe”. Sin embargo, un funcionario municipal de salud dijo que las investigaciones preliminares indicaron que el vector de la enfermedad era una especie de mosca que se reproduce en los residuos de porcino y que el brote fue vinculados a la explotaciones porcinas. No está claro si los funcionarios de salud habían identificado un presunto agente patógeno responsable de este brote.
En otra pieza periodística, ésta del periódico mexicano La Jornada, podía leerse el 5 de abril:
Los pobladores de La Gloria también sospechan que las lagunas de oxidación construidas por Granjas Carroll alrededor del poblado, en las comunidades de Quechulá y Xaltepec, en Chiautla (Puebla) y Perote (Veracruz), carecen de membrana ecológica para evitar filtraciones al subsuelo, cuyos mantos acuíferos alimentan los manantiales de la zona. (…) Ya son 400 las personas atendidas; sin embargo, gripes, neumonías y bronconeumonías afectan a 60 por ciento de los 3 mil habitantes de La Gloria, manifestaron.
Por su parte, el prestigioso periódico digital The Huffington Post publicó ayer un interesantísimo artículo, firmado por el especialista en producción animal industrial David Kirby, con el revelador título “Brote de gripe porcina - ¿La naturaleza respondiendo a la producción animal industrial?“. En él se da cuenta de la tendencia que ha llevado a gran parte de las empresas productoras de carne estadounidenses a trasladar sus plantas e instalaciones más allá de sus fronteras, en México. Sólo me resta recomendaros la lectura de este artículo. Por cuestiones de espacio, yo me limitaré a traduciros un párrafo del mismo:
Durante años, científicos de todo el mundo han mostrado preocupación por que las fábricas porcinas en interiores a gran escala se convirtieran en caldo de cultivo para nuevos agentes patógenos que podrían infectar a los humanos con mayor facilidad y, a continuación, extenderse rápidamente en la población general amenazando con convertirse en una pandemia mundial.
Vía | www.grist.org
Vía | biosurveillance.typepad.com
Vía | www.jornada.unam.mx
Vía | www.marcha.com.mx
Vía | www.huffingtonpost.com
Fotografía | stooblack