
Tener una lavadora que apenas consume agua o que no precisa jabón, es una manera de ahorrar energía y productos químicos en el lavado de la ropa. Utilizar productos ecológicos es, también, otro método más para reducir el impacto ecológico. De todos modos, ¿qué sucede si nuestra economía no nos permite hacernos con una lavadora de última generación?¿Y si encontramos que los detergentes ecológicos son demasiado caros?¿Y si somos un poco reticentes con el uso de las eco-bolas?
Pues bien, hay una serie de sencillísimos trucos con los que podemos hacer un lavado más sostenible sin necesidad de cambiar demasiado nuestros hábitos:
¿Qué os parece? Yo no puedo dejar de recomendaros que probéis las ecobolas o hasta las nueces de lavado (todo un descubrimiento por mi parte), pero si no queréis dejar de utilizar vuestro jabón de toda la vida, utilizadlo, al menos, de un modo más ecológico, ¡el planeta y vuestro bolsillo os lo agradecerán!
Fotografía | Botón Rojo