
Los residuos nucleares de un país tan dependiente de este tipo de centrales de generación eléctrica como es Francia se doblarán para 2030. Así lo aseguró ayer la agencia nacional francesa de gestión de la basura radioactiva (Andra).
La basura nuclear de alto nivel, que es la categoría que engloba aquélla con mayor peligrosidad, aumentará en volumen en un 120%, alcanzando los 5.060 metros cúbicos para 2030 sobre un total de 2,2 millones de metros cúbicos. Estos más de 2 millones previstos es el doble del nivel existente en 2007.
El porqué de estos cálculos y estimaciones es el siguiente, a tenor de un comunicado emitido por la agencia Andra:
La agencia está tomando estos datos en cuenta para el diseño y la gestión de sus centros de almacenamiento. (Traducción libre)
Como ustedes sabrán, el combustible nuclear, una vez convertido en basura radioactiva, necesita de centenares de miles de años para dejar de ser un contaminante peligroso. El mayor problema es que no hay forma segura, actualmente, de deshacerse de estos residuos. Es uno de los motivos más poderosos por los que organizaciones ecologistas y gran parte de la sociedad civil se oponen a la energía nuclear.
Para empezar, y siguiendo el tema que nos ocupa, Francia todavía no ha encontrado un emplazamiento subterráneo permanente con la capacidad suficiente para almacenar la basura nuclear generada y la que está por generarse. Por ahora, los residuos más peligrosos son dirigidos a una planta en La Haya, en la costa nororiental de Normandía.
Vía | www.reuters.com
Fotografía | markgallagher
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