
Los ciclistas están todos de acuerdo en que los carriles bici deberían estar separados de los de tráfico automotor. Cuántas veces oímos que unos despotrican de los otros, por no mencionar el susto mutuo de que un giro accidental termine en accidente. Una solución viene de mano de Curro Claret, diseñador español que ideó el separador de carril bici Zebra, hecho de plástico reciclado.
El Zebra es una pieza de plástico negro ovalado -guarda cierto parecido con el de la foto- que se fija al suelo en la línea entre la carretera y la pista para bicicletas y motos para evitar la entrada de coches. El blanco con franjas irregulares hacen muy visibles la pieza. El Zebra es muy resistente y de bajo mantenimiento y no se vuelve resbaladizo con las lluvias.
Para su producción se usó un recubrimiento de plástico PVC que proviene de los cables eléctricos que se encuentran en vertederos. Zicla, una compañía especializada en materiales reciclados, junto con Curro Claret, pensaron en crear un producto útil a partir de este material abundante entre los residuos. El resultado fue un divisor 100% hecho de materiales reciclados que ayuda en dos sentidos al medio ambiente: disminuye los residuos de vertederos y promueve el uso de la bicicleta en la ciudad.
Mediante el uso de plástico reciclado en lugar de material virgen, cada pieza ahorra 5,7 kilos de CO2, que es el equivalente de conducir unos 31 km en un coche convencional. Zebra ha ganado el Premio de Diseño para el Reciclaje 2009, organizado por la Generalitat de Catalunya. Es un éxito de diseño ecológico y también ayuda a promover el transporte sostenible en las ciudades.
Sin embargo, como Marcus Willcock de Bikeoff explica con razón, esto es sólo una solución temporal para hacer más seguros los carriles para bicicletas. La forma ideal es la construcción de carriles para bicicletas, senderos y caminos en niveles diferentes.
Vía | www.treehugger.com
Fotografía | Ines Yeh
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