
Las esperanzas de quienes desean que el planeta Tierra no se caliente más de dos grados Celsius están en manos de Jose Manuel Barroso, presidente de la Comisión Europea. Él ha prometido que presionará a los países más ricos del mundo para que acepten este límite, sean cuales sean las consecuencias que implique para la emisión de CO2, es decir, para la producción industrial tradicional.
Y lo hará esta semana, durante la reunión del G8 en Italia. Los huesos más duros de roer serán Estados Unidos, Japón, Rusia y Canadá, países que todavía no han aceptado el límite de dos grados apoyado por Alemania, Gran Bretaña, Francia e Italia.
Evitar que la tierra se caliente más de dos grados Celsius. Parece poca cosa, y no obstante los científicos han advertido que es lo máximo que nos podemos permitir si queremos que el planeta en el que vivimos siga siendo al menos como lo conocemos.
Otro objetivo difícil que se ha planteado Barroso para la cumbre del G8 es lograr que las 17 economías más grandes del mundo, que se reunirán durante la cumbre en el Major Economies Forum, acuerden al menos la necesidad de que el objetivo de reducción de las emisiones de CO2 para 2050 sea de al menos 50%.
Hay que recordar que cualquier acuerdo al que se llegue durante esta cumbre, y en particular durante la reunión de los 17, determinará en gran medida lo que suceda en la COP15.
Vía | www.reuters.com
Fotografía | www.g8italia2009.it
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