Los constructores australianos hacen hueco a las bicicletas

Publicado el 27 jul 2009 por Henrio

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Carril-bici de Melbourne (Australia)
Cada vez son más habituales los espacios diseñados específicamente para el estacionamiento de bicicletas en los aparcamientos de las nuevas construcciones australianas. Este hecho tiene una sencilla explicación: así lo demandan los compradores. Las estadísticas de movilidad urbana demuestran cómo el número de personas que acuden en bicicleta a su puesto de trabajo aumenta y las empresas constructoras se apresuran a atender esta demanda en los parking de los nuevos proyectos urbanísticos.

Por si la demanda popular no fuera suficiente, las leyes que se están planteando para el futuro inmediato en Australia incluyen nuevos deberes de tipo medioambiental para las constructoras. Entre estos se encuentra la obligación para todo edificio de cuatro o más plantas de disponer de un espacio específico para el estacionamiento de bicicletas. La promotora Ubertas no ha esperado a la promulgación de las leyes y planea incluir casi doscientas plazas para bicicletas en un proyecto de cincuenta viviendas en la céntrica calle William de Melbourne. Esta cantidad nos indica que calculan que cada familia que habite en el edificio poseerá hasta cuatro bicicletas.

Otras empresas constructoras, como Grocon, aseguran –en boca de David Waldren, uno de sus directores de proyecto- que la presencia de las bicicletas se ha convertido en una parte importante de cualquier diseño arquitectónico. Así que seguirán los pasos de Ubertas y ya planean duplicar el número de plazas para bicis en sus próximos edificios. Ya se sabe que de la detección de una tendencia que asoma a la moda que llega al exceso hay un paso muy pequeño, sobre todo en asuntos medioambientales (como en el caso de los coches –entre comillas- ecológicos). Ahora parece que le llega el turno a este sector, al menos en las antípodas.

Las instituciones australianas no se quedan atrás. En la propia ciudad de Melbourne nos encontramos con la sede del Departamento de Transporte, un edificio que da ejemplo habilitando un parking para más de trescientas bicicletas. El portavoz de la institución, Matt Phelan, confirma como los vecinos de la ciudad situada en la costa sureste de Australia escogen la bicicleta como medio de transporte porque, a menudo, es la manera más rápida y barata de viajar. A estas ventajas, Phelan suma otro como efecto positivo: la reducción en los niveles de contaminación que registra el centro de la localidad.

Todo esto que contamos se deja sentir también en la calle. En las grandes ciudades australianas las bicicletas superan ahora el nueve por ciento del tráfico total de vehículos cuando hace unos años apenas alcanzaban el cuatro por ciento. Pero si hay un sector que se está viendo beneficiado es el de las empresas de bicicletas. Jason den Hollander, de Bicicletas Victoria, pide más iniciativas como las comentadas desde el sector público y privado para que este incremento no se vea frenado. Den Hollander está convencido de que una parte de la población iría a su trabajo en bici si, al llegar, encontrara un lugar delimitado y seguro para aparcarla. Para que este fenómeno crezca no sólo hace falta la apuesta decidida de los ayuntamientos, también que las ciudades disfruten de un clima y una orografía adecuados. ¿Quién se atrevería a transitar en carril bici por las empinadas calles de San Francisco?

Vía | www.theage.com.au
Fotografía | Beard Papa

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