El popular presentador Bob Barker ha hecho un llamamiento a los cherokees de Carolina del norte para que liberen a los osos que tienen en tres pequeños zoos de su reserva. La estrella televisiva se reunió, sin éxito, con el Jefe cherokee, a quien le dijo que estos animales necesitan ser trasladados a una hábitat más natural.
Según una leyenda cherokee, los osos son los guardianes de los sueños. Si esta leyenda tiene algo de verdad, es fácil suponer que los osos negros de nuestra historia sueñan con la libertad. Y, esto sí es cierto, tienen razones para esperar que se cumplan sus sueños, porque les ha salido un defensor con mucha, pero que mucha audiencia.
Pero las cosas no están siendo fáciles para Bob, ni aún contando con el apoyo de (PETA). El conductor de la versión americana de El precio justo ha comprobado que no es tan buen comunicador como le hacen creer sus millones de expectadores. Debió ser duro para este telepredicador encajar la negativa india a liberar a los osos de sus jaulas. Los indios le espetaron que niente di niente, que cómo puede acusarlos de maltrato cuando ellos aman a sus osos, que si son parte de su sagrada tradición, que si están dentro de la legalidad (y bla bla bla).
En una conmovedora carta que el archiconocido presentador escribió a los cherokee les dijo que tenían mucho que ofrecer, como sus hermosas montañas, tiendas de productos nativos o museos. Intentó hacerles entender que los osos estarían mejor en un santuario de California, que el concepto de jaula para un animal ya no se considera una atracción sino una vergüenza para su comunidad. Y sabemos que Bob habla desde el conocimiento, pues no sólo es un veterano animalista, además visitó personalmente estos zoos y de joven estuvo viviendo en la reserva india de Rosebud, en Dakota del Sur.
Haciendo oídos sordos a las negativas, sigue la batalla para liberar a los osos de sus guardianes de pesadilla. El incombustible Bob y los valientes de PETA, que ya inició una campaña para mejorar el zoo de Denver, se han lanzado a la calle. Objetivo: concienciar sobre la penosa situación de los osos. Muy loable, pero ilógicamente no han mirado por resto de animales que también se exhiben en estos zoos: ¿es que no tienen derecho a su mejorar su hábitat los monos, los mapaches o los tigres?.
La clave, informar a la población para ejercer presión social -PETA incluye en su web un formulario para escribir una “respetuosa carta” al Jefe cherokee que dijo nones- y conseguir un traslado que alegre la vida a estos animales, que no están pasando por una crisis pasajera, precisamente (recuerdo el caso de la elefanta Susi del zoo de Barcelona).
Nada como entrar en alguna de las webs de estos zoológicos -Chief Saunooke’s Trading Post, Cherokee Bear Zoo y Santa’s Land para darse cuenta de que su reclusión obedece a fines comerciales, no para su supervivencia, como actualmente ocurre con los osos pandas o los guepardos nublados. Si observas las fotografías que los indios presentan en las webs de sus zoológicos se ve bien a las claras que el elemento hormigón es el medio en el que tienen encerrados a los osos. En tan sólo unos segundos se nota la vocación de chiringuito que tienen estos lugares (en el menú superior “tienda” es la palabra más repetida): entre las atracciones que prometen mezclan la visita a animales exóticos -dicen que se dejan tocar, hacerse fotos con ellos, animan a alimentarlos, etc- con otras atracciones, como una tienda de helados, un mini golf, etc. No quiero se mala pero, así las cosas, lo que no sabemos es si la persuasión de Bob mejoraría si acudiera a una segunda reunión con los suculentos regalos que ofrece en su programa. ¿He sido demasiado mala?. Que me respondan los osos.
Vía | www.wltx.com
Fotografía | Fireballk2588
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