Tina Casey, trabajadora del Departamento de Protección del Medio Ambiente de Nueva York, ha escrito un libro infantil que desmiente la conocida leyenda urbana sobre los cocodrilos que habitan en las alcantarillas de la Gran Manzana.
Si dais crédito a las leyendas urbanas, lamento ser yo quien os diga esto pero, como la inmensa mayoría de ellas, ésta tampoco es nada cierta. Que no, que las alcantarillas de Nueva York no están llenas de cocodrilos con sus fauces abiertas. Que funcionarios de aguas de Nueva York no han sido devorados por caimanes mientras trabajaban en el alcantarillado. Que, aunque la leyenda diga lo contario, no es posible que sobrevivan. Sí, sí, ya sé que me diréis que nunca creísteis este cuento, pero no me negaréis que siempre queda algo de duda. Además, tal y como ya dijimos para el caso de las pitones, los caimanes tampoco podrían resistir las altas temperaturas de esta ciudad de USA.
Pues bien, en plan gracioso, todo esto es lo que ha venido a decir Tina Casey en su libro para niños, titulado Cocodridos subterráneos. Esta funcionaria medioambiental ha querido combatir la falsa creencia de un modo sorprendente y animado. ¿Sus teorías para probarlo? Nunca ha habido ningún testigo y las bajas temperaturas no les permitirían sobrevivir.
La neoyorquina ha sabido conjugar pícaramente temas con tan mala fama como los desagües, las alcantarillas, los cocodrilos y las truculentas leyendas urbanas, transformado este agrio cóctel en amor a la naturaleza, educación ambiental (porque los caimanes no siempre protagonizan historias de terror, incluso son víctimas). Sus historias son muy divertidas, quitan hierro a la psicosis social que existe desde que se inició la moda neoyorquina de tener como mascotas caimanes traidos desde Florida (origen de esta leyenda urbana).
Ésta imaginativa historia sobre la ciudad de Nueva York anima a los niños jugar a las cartas con los caimanes después de que su mami les de su beso de buenas noches y la casa quede a oscuras. En este tono explica el misterio sobre los caimanes, desvelando también otros enigmas, como por qué los autobuses escolares americanos son de color amarillo o cuál es la razón de que algunos calcetines se pierdan tras su viaje en la lavadora.
Aunque la leyenda es falsa, existen casos de suelta de cocodrilos y caimanes en hábitats extraños a ellos. Es el caso, también, de las pitones birmanas. De origen asiático, son una especie invasiva en los Everglades en Florida. Aunque, esto sí es para asustarse pero con motivos, si las predicciones de los científicos se cumplen, la subida de la temperatura puede hacer que los cocodrilos y otros reptiles pueden vivir en zonas más frías, como el mismo Nueva York.
Vía | www.ecochildsplay.com
Fotografía | Dutton Children’s Books
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