
Tema delicado donde los haya, la limitación de la reproducción de nuestra especie es vista por muchos como una medida necesaria para conservar los recursos del planeta. En el Reino Unido, la organización Optimum Population Trust ha desarrollado una campaña cuyo lema es Stop en dos, es decir, dos hijos es lo adecuado desde el punto de vista de la sostenibilidad.
Especialistas en estadística de la Oregon State University han calculado que cada niño en Estados Unidos añade 9,44 toneladas a la huella de carbono de cada uno de sus padres. Esto, asumiendo que las emisiones per capita continúen en los niveles actuales.
El secretario de Estado para la energía y el cambio climático del Reino Unido declaró recientemente que no existe duda de que el crecimiento de la población es una de las razones por las que han aumentado las emisiones de carbón. No obstante, añadió que no hay una solución fácil o deseable. Comprensible: el del exceso de población es, dentro del espectro de factores que engloba la sostenibilidad, uno de los más controversiales.
No sólo es impopular decirle a la gente que no debe tener más de dos hijos. También está el temor, sobre todo en los países desarrollados, de que la falta de nacimientos provoque que la población en edad productiva disminuya paulatinamente. De hecho, los principales incrementos poblaciones proyectados se producirán en países en desarrollo.
Los detalles de la investigación han sido publicados en Global Environmental Change. Los autores partieron de la premisa de que una persona es responsable por las emisiones de CO2 de sus descendientes. Así, el padre y la madre tienen la mitad de las emisiones de sus hijos, un cuarto de las emisiones de sus nietos, y así sucesivamente.
Vía | www.guardian.co.uk
Fotografía | André Mouraux
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