
En ocasiones, salir a pasear por el barrio puede ser más peligroso que adentrarse en la más inhóspita selva. Si no, que se lo digan a los consternados dueños del malogrado Wilbur, un gato que acabó devorado por las fauces de una pitón birmana en la ciudad inglesa de Bristol.
La curiosidad cuesta la vida a muchos gatos, ya lo dice el saber popular, aunque la víctima podría haber sido casi cualquier otro ser vivo. Esta vez, la mala suerte señaló a Wilbur, un minino atigrado de 4 años de edad que no imaginaba que perderse en un jardín cercano al suyo le costaría tan caro. Así fue, la muerte acechaba a pocos metros de su hogar en forma de una serpiente que, para más señas, era la mascota de una casa vecina. En escasos minutos, el gato quedó encerrado para siempre dentro de la letal depredadora.
Pero, ¿cómo se supo que el animal fue tragado si las serpientes tienen la mala costumbre de engullir completamente a sus presas? Porque el gatito atesoraba algo que la fiera no pudo tragar: su voz desesperada. Los dueños del Wilbur, Helen y Martin Wadey, cuentan que escucharon “gritos escalofriantes”, pero cuando se apresuraron a salvarlo nadie respondió en la casa vecina …y ya fue demasiado tarde.
Aquí el enigma no se centraba en el felino, sino en la serpiente. El “enorme bulto” que ésta presentaba la delató y tras ser escaneada, la Royal Society for the Prevention of Cruelty to Animals (RSPCA) confirmó que en su interior se hallaron los restos del microchip de Wilbur. Un inspector de la RSPCA habló más tarde con el propietario de la serpiente, Darren Obispo, con una advertencia verbal sobre la peligrosidad de su serpiente y la falta de medidas de seguridad.
Ahora, los Wade reclaman un cambio en la ley para que las pitón sean clasificadas como animales peligrosos, y que tenerlas requiera una licencia. En su lucha, han creado una página web titulada Justicia para Wilbur. En ella, describen al gato como “hermoso, fuerte, suave y dulce, con un ronroneo que sonaba como una dinamo”. Pero pronto les asalta, de nuevo, la indignación, y vuelven a revivir el drama. Los interrogantes no dejan de morderles:
No sabemos si Wilbur tropezó con la serpiente y ésta aprovechó la oportunidad para matarlo, o si la serpiente fue activamente a la caza pero, de cualquier manera, hemos escuchado los aterrorizados gritos que provenían de Wilbur y como él luchó por su vida. Luego, en menos de un minuto, todo estaba en silencio. Él no tuvo ni una posibilidad en contra de una criatura de 13 veces más su peso, con tal inmenso poder. Wilbur fue aplastado, asfixiado y tragado entero (Traducción libre).
Vía | www.telegraph.co.uk
Fotografía | Ervinmw
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