
No siempre lo justo es legal. En este triste suceso, además, algo traumáticamente injusto se considera dentro de la ley. Hablo de la bonita ocurrencia de un neozelandés, que fue capaz de comerse a su perro en una barbacoa familiar. Y de la no menos increíble respuesta de los activistas, obligados a dejarlo escapar “sin cargos” tras determinar que el animal “murió humanamente”.
Así es, aunque parezca inconcebible para muchos de nosotros, en Nueva Zelanda no se castiga este tipo de delitos, y los defensores de los derechos de los animales tienen las manos atadas. Pero volvamos a los escalofriantes hechos: Está claro este perrito no tenía una vida como la de Flip, pero tampoco imaginaría que sus dueños podrían ser sus verdugos más impíos en aquel nefasto día del pasado mes de febrero. Pero la peor de las pesadillas se hizo realiad, y aquella familia se comió a su inteligente e inocente mascota, un Terrier Staffodshire, asadito en una barbacoa, y todo porque la mujer del improvisado matarife “estaba harta del perro”, confiesa éste. ¿Que tan lejos les pillaba la protectora más cercana? Pues según explica la Society for the Prevention of Cruelty to Animals (SPCA) esta familia neozelandesa es originaria de Tonga (pequeño país del sur del Océano Pacífico, en el Archipiélago de los Amigos), donde comer un perro no es infrecuente. Además, desgraciadamente, en Nueva Zelanda la Ley de Bienestar Animal considera legal matar a un animal si es sacrificado de manera rápida y sin dolor.
El doctor Malakai Koloamatangi, experto en cultura tongana de la Universidad de Canterbury, dijo a la CNN que la carne de perro es un manjar que gozan la mayoría de los hombres jóvenes en su tierra natal. Pero estas interesante explicaciones antropológicas no han conseguido calmar ni un ápice a los numerosos neozelandeses que han rechazado con fuerza el brutal acto.
El autor de la muerte escapó de pagar por su acción tras determinar la SPCA que el animal “murió humanamente”. Exactamente, con esta expresión se refieren a que el hombre golpeó al musculoso perro en la cabeza con un martillo, lo que le hizo perder el conocimiento y, a continuación, cortó su garganta, “la forma habitual en la que los animales mueren en todo el mundo” , explicaron desde SPCA.
Activistas de la SPCA encontraron el cuerpo carbonizado del pobre animal, pero se sintieron impotentes para castigar el acto, es decir, poder llevarlo a los tribunales. Aunque SCPA no tiene la garra que en estos temas se gasta People for the Ethical Treatment of Animals (PETA), muy necesaria en estos casos. Porque, digo yo que una cosa es dejar impune un suceso como éste y otra, muy distinta, que toda una institución protectora de los derechos de los animales utilice la expresión de “muerte humana” para referirse a un caso así. En fin, como único castigo, a la familia le cayó una charlita de la SPCA: “Les dijimos que, si bien no es en contra de la ley, va contra la cultura general del país matar y comer a tu propio perro”.
Vía | edition.cnn.com
Fotografía | Hotash
vanina
25 sep 2009 - 02:31 - #1un hijo de p…………….. y los que dicen que fue humano si es que es humano el hecho de matar sin razon encima a un inocente animal y como si fuera poco pegandole con un martillo y cortandole la garganta por que no se lo hacen a ellos a ver si les parece tan humano pedazos de m………………….
AnaEcologiaBlog
25 sep 2009 - 06:44 - #2A los amantes de los animales nos hierve la sangre con este tipo de sucesos, precisamente por esta razón lo elegí como tema para postear en EcologiaBlog.
Un saludo, vanina,
Ana