Un polémico estudio del psicólogo escocés Stuart Brody afirma que la madre naturaleza nos ha diseñado para realizar el acto sexual sin protección alguna y “aumentar así la salud mental de los hombres y mujeres”.
Si la última campaña española para el uso del preservativo cantaba aquel Yo-me-pon-go-con-dón, el estudio del tal Brody va y se lo quita, con unos resultados muy tentadores, por cierto. Así, este psicólogo de la universidad escocesa de Paisley, estuvo estudiando el comportamiento sexual de 99 mujeres y 111 hombres en Portugal. Y descubrió que las parejas que utilizaban condones estaban más estresadas, todo lo contrario de las que hacían el amor sin goma, que se relajaban más y mejoraba su salud mental. Ante tales observaciones, la conclusión de Brody es la siguiente: “Los humanos estamos programados biológicamente para disfrutar de relaciones sexuales sin protección, pues ello aumenta las posibilidades de que la pareja se reproduzca.”
Es decir, si no entiendo mal, la biología es como un tercero en la cama, que si lo tenemos contento todos disfrutaremos y nos relajaremos más. Hasta tal punto la cosa funciona así, según Brody, que hacer el amor al natural (y no hablo de cambiar gomas de látex por biodegradables, precisamente) no sólo ayuda a afrontar las situaciones tensas, sino que además hace que el organismo segregue hormonas tranquilizadoras y revitalizadoras.
Este estudio afirma que el sexo sin condón es una terapia natural que aumenta el riego sanguíneo y la oxigenación pulmonar, así como la producción de endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad. “He comprobado que mantener relaciones sexuales con penetración antes de una actividad estresante ayuda a mantener la calma”, declaró Brody a la revista New Scientist.
Y claro, la cosa no iba a quedar ahí. Como era de esperar, los resultados de esta investigación han provocado enfurecidas críticas de parte de las organizaciones e instituciones que promueven el sexo seguro. Desde los cuatro rincones del mundo, éstas se han dedicado a advertir que las relaciones sexuales sin protección son fuente de enfermedades y embarazos no deseados. Pero la respuesta del impasible Brody ha sido clara:
La evolución no es políticamente correcta. Sólo hay un tipo de práctica sexual que le da un impulso a la salud, tanto física como mental. Es la de la procreación, es decir, las relaciones sexuales sin protección. La evolución se encargó de ello, y no por casualidad.(Traducción libre)
Dando una vuelta de tuerca más al asunto, Tony Kerridge, representante de Marie Stopes International, asociación para fomentar la sexo seguro, contestó con una llamada a su conciencia:
En Europa, el número de infecciones por el VIH en las parejas heterosexuales aumenta. Pensé que los científicos deberían considerar la salud mental de las personas que descubren que han contraído una ITS / ETS, o que se enfrentan a un embarazo no deseado. Parece evidente, además, que las mujeres que no quieren niños y que tienen relaciones sexuales con diferentes hombres tiene algún interés en usar condones . (Traducción libre)
Pero mucho me temo que Brody seguirá respondiendo lo mismo, algo así como lo que diría el cantante Alex Bueno en el tema Jardín prohibido: Lo siento mucho, la vida es así, no la he inventado yoooo.
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Vía | www.7sur7.be
Fotografía | Cane Rosso
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