¿Recordáis la cama de la pequeña Heidi, allá en las montañas? Era de mullido heno, y aquella adorable niña pedía deseos a las estrellas tan, pero que tan felizmente tumbada sobre ella…. No sé a vosotros, pero a mí estas cosas me ponen ojitos nostálgicos. Pues bien, igualito, igualito a este bucólico camastro, hasta con ventanucos, es el alojamiento en un pajar que propone un curioso hotel alemán.
El huehotel (hue significa heno en alemán) Zum Alten Marstall, se encuentra a los pies del castillo de Guttenberg, del siglo XI, y está ambientado en plan medieval. Podríamos decir que es un regreso a otros tiempos, menos trillados (por eso del mayor beneficio que da lo inesperado), más austeros (por esto de la crisis) y más ecológicos (por aquello de la contaminación planetaria). Un punto y final a lo que ya conocemos y una oferta turística de bajo impacto medioambiental muy aplaudida por ecoturistas y amantes de la naturaleza en general.
Su punto fuerte, como el de cualquier hotel que se precie, es la cama, y en este inusual hotel germano dan el campanazo: dormir en una cama de heno recién rastrillada es posible por tan sólo ocho euros por persona. Un precio que atrae a mochileros, parejas, familias y grupos numerosos de viajeros, que pueden dormir en un gran granero o en habitaciones privadas. Ahora, eso sí, mejor olvidar el servicio de habitaciones y, huelga decirlo, está prohibidísimo para los alérgicos.
Zum Alten Marstall, hotel con camas de heno
Comer juntos alrededor de una fogata es una de las muchas actividades ecológicas que ofrece el hotel, además de caminatas a caballo, piragüismo, bicicleta de montaña o tiro con arco. ¿Que quieres gastar más dinero? También tienes la oportunidad de comprar carne fresca, quesos y otros productos de granja.
Sarah, gerente del hotel, anima a quienes encuentren la idea poco atractiva:
Es perfecto para cualquiera que desee acurrucarse cerca de la naturaleza. A los escépticos les digo que recuerden cuando usted eran niños, ¡esto sería el cielo! ¿Qué ha cambiado desde entonces? Hemos demostrado que sin necesidad de nuevas construcciones ni otras formas de consumo de alta energía, los hoteles pueden ser de bajo impacto, y potenciar el turismo sostenible. (Traducción libre)
Pero no sólo acuden activistas de la ecología o personas con pocos recursos económicos. En el hotel aseguran que tienen “muchas personas importantes de la ciudad”, y parejas que lo ejigen como inmejorable lugar donde revolcarse en su luna de miel. Y, por supuesto, en este lugar, fumar en la cama está estrictamente prohibido.¿Por qué será?
Vía | edition.cnn.com
Fotografía | www.neuhotel.cc
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