El rico zumo de sandía: ¿una fuente de energía renovable?

Publicado el jueves 27 agosto 2009 por Ana

Comentarios de los lectores

Mano sujetando una sandía entera, con el cielod de fondo

¡Qué suerte van a tener los motores de coches y tractores si acaban chupando rico zumo de sandía en lugar de venenosa gasolina, aceite de patatas fritas, asquerosas algas o el desagradable aceite de colza!. No, no me he vuelto loca, no lo digo porque sandía rime con gasolina, ni porque haya sido abducida por diseñadores que hacen muebles con cajas de frutas, sino porque el jugo de la sandía ha sido estudiado por científicos como una fuente potencial de biocarburantes.

Además de alimentar, decorar refrescar y curar, ahora también puede salvarnos el pellejo de la dependencia petrolera. Parece que su turno como biocombustible ha llegado: la última noticia en gasolinas alternativas ya no son las algas, el maiz, los aceites vegetales procedentes de fritangas o de la colza. Y es que una investigación ha descubierto que la fruta es una gran fuente de azúcar que puede ser fácilmente destilada en alcohol para alimentar automóviles y maquinaria agrícola.

Pero todos tranquilos, que las sandías seguirán llegando a nuestras mesas como hasta ahora. No se utilizarían para estos menesteres las bonitas sandías que tanto color y frescor dan a nuestros veranos, sino las que los mercados rechazan por tener defectos (manchas en la piel, deformidades, etc). Para que os hagáis una idea, los minoristas descartan la barbaridad de 360.000 toneladas de estas frutas al año sólo en Estados Unidos, que podrían ser utilizados como una forma económica de producir cerca de nueve millones de litros de biocombustible por año.

Alrededor de una quinta parte de los cultivos anuales de este fruto podría acabar en los motores, según estimaciones del estudio, realizado por los investigadores del Departamento de Agricultura de USA. Y, la mitad de cada sandía sería aprovechable para fermentar con etanol y proporcionar combustible valioso.

En palabras de Wayne Fish, director de la investigación:

Hemos demostrado que el jugo de estos melones es una fuente de azúcares fermentables fácilmente, lo que representa una materia prima que hasta ahora no explotada para la producción de etanol biocombustible. Las sandías podrían producir alrededor de 76 litros de combustible por hectárea de una fruta que, de otra manera, iría a la basura. (Traducción libre)

Los científicos ya han comprobado su eficacia. Ahora se necesita tecnología, voluntad política e impulso industrial. Es decir, falta casi todo. Pero hay deseos de hacerlo, pues la producción de biocombustibles es un objetivo de los gobiernos occidentales como manera de sustituir los derivados del petróleo por energías renovables. La Unión Europea, por ejemplo, tiene el objetivo para 2010 de que el 5,75 % de los combustibles de transporte deben proceder de fuentes biológicas, una meta que será difícil de alcanzar. ¿Qué nos deparará el destino? ¿Realmente los biocombustibles son la panacea? Dos últimas preguntas: ¿El oro rojo sustituirá al negro? Y, si es así ¿Alguien ha pensado qué vamos a hacer con tantas pepitas?

Vía | www.telegraph.com.uk
Fotografía | mfrascella

1 stelle2 stelle3 stelle4 stelle5 stelle (ningún voto)
condividi facebook meneame
0 comentarios

Comentarios de los lectores

Insertar por primera vez un comentario en este artículo.

Network Blogo