
La madera es una de las primeras fuentes conocidas de calor y energía. Y aunque parezca que ha quedado en el pasado, todavía se utiliza como alternativa energética. Una de las empresas que ha rescatado este combustible primitivo, aunque con tecnología moderna, es We Energies, filial de Wisconsin Energy Corporation.
We Energies atiende las necesidades de electricidad y gas de más de un millón de clientes en Wisconsin, Estados Unidos. La empresa anunció, no hace mucho, un proyecto para la construcción de una planta de procesamiento de biomasa por 174 millones de euros y que será alimentada por Domtar Corporation, una fábrica de papel de Wisconsin. Los desechos de madera y aserrín se utilizarán para producir 50 megavatios de electricidad y también prestará apoyo a las operaciones de fabricación sostenible de papel de Domtar.
Pero la madera no sólo es útil para las plantas generadoras de electricidad. También se ha experimentado con ella como combustible alternativo para vehículos. Es una tecnología vieja, pero que ha encontrado nuevas aplicaciones. Un ejemplo curioso es el de Robert “Chip” Beam de Pensilvania, que en 1988 convirtió un coche convencional en una especie de locomotora de las viejas. Su Isuzu Trooper era capaz de correr 32 kilómetros con los gases emitidos por 11 kilos de virutas de madera.
La gasificación de la madera es una técnica antigua de explotación de energía renovable que convierte los desperdicios de leña, astillas y de otras clases de biomasa celulósica en gas. El proceso, llamado pirólisis, se logra mediante la cocción de la madera. El principal producto derivado de este proceso es el carbón vegetal, que está siendo estudiado como una alternativa valiosa de fertilizante para ciertos tipos de suelos.
Los efectos del uso de madera como combustible pueden ser positivos o negativos. A pesar de que son más amistosos con el ambiente y menos costoso que otros combustibles convencionales, de alguna forma entran en el circuito de la explotación de bosques, una industria que ha sido duramente criticada. Si su uso se extiende de forma incontrolada no sería extraño que empezaran a talar árboles exclusivamente para su funcionamiento.
Vía | seekingalpha.com
Fotografía | greengrandprix
Comentario anterior