
Para los amantes de la naturaleza, un jardín sin flores silvestres es tan triste como una flor sin mariposa, una hoja sin oruga o un árbol huérfano de pajaritos. Si crees que tu jardín es aburrido porque le falta la melodía de los bichines, puedes aplicar unos cuantos truquitos para atraer mayor biodiversidad.
Los consejos para lograrlo vienen de la mano de Ken Thompson, un experto en fauna silvestre de la Universidad e Sheffield que ha estado estudiando durante tres años la biodiversidad en los jardines caseros de Gran Bretaña. Su conclusión, como ya os contamos, fue sorprendente: las grandes zonas rurales inglesas se han convertido en desiertos ecológicos, sin malas hierbas, flores silvestres o insectos. Y, por contra, alrededor de 16 millones de jardines británicos son el hogar de una rica diversidad asombrosa de plantas, insectos, mamíferos y aves.
Tras realizar este estudio, Thompson de dio cuenta de que los jardines eran una la reserva de la biodiversidad, pero también reparó en que, con la última moda pavimentarlos y ponerles césped de plástico, muy pronto también podían acabar convirtiéndose en inhóspitos para la vida animal y vegetal.
Así, un primer consejo: prohibido pavimentar. Cubrir los jardines es, según Thompson, un auténtico “desastre” para la fauna.
En palabras de Thompson:
Cualquier superficie dura en el jardín significa que habrá menos de vida silvestre. Cuanto más pavimentación, cubiertas, patios y la grava que hay, peor es para la vida silvestre. (Traducción libre)
-Lo fundamental es tener grandes arbustos, árboles y setos. Es decir, aumentar el volumen de la vegetación.
-La fauna silvestre se refugia en los estanques, las pilas de compost, al igual que en las esquinas desordenadas, en la leña amontonada y en las hojas que caen al suelo y se dejan sin barrer.
-Huye del exceso de orden y de las aspiradoras. Las montañas de hojas permiten refugiarse a invertebrados y pequeños mamíferos.
-Abundancia de arbustos, árboles y setos, fuente de alimento y hábitats donde vivir.
-Un estanque es perfecto para atraer libélulas, ranas, sapos, tritones, aves, etc.
-Fabrica tu propio compost en el jardín. Además de poder reciclar basura doméstica, conseguirás un abono ecológico para las plantas de maceta, el jardín o un pequeño huerto. Tendrás una tierra más rica en microorganismos, y las pilas de compost son paraísos para cochinillas, gusanos y ciempiés y también lograrás mejorar la calidad del suelo.
-Si colocas piedras planas en el jardín, los ciempiés y los escarabajos no tardarán en instalar su casa debajo de ellas.
Y, por supuesto, cuidado con pesticidas y con el tipo de las especies vegetales que plantemos. Algunas, como la ortiga, tienen un poder plaguicida que puede ser buen sustituto de los productos químicos. Como en todo, el equilibrio es importante, no mola nada tener el jardín echo un erial pero no sería menos espantoso acabar atrayendo a todos los mosquitos o avispas y abejas de la comarca.
Vía | www.dailymail.co.uk
Fotografía | paraflyer
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