
Que la comida de los hospital es más bien simplona forma parte del saber popular. Pero según he escuchado, si hay que ser hospitalizado bien vale la pena que sea en el hospital de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, en donde la comida para los pacientes está hecha con ingredientes orgánicos. Un menú fresco y de la granja, elaborado por una cocinera de renombre en los menesteres orgánicos. Aviso: no es la comida de la foto.
El nombre completo de la magnífica iniciativa es Stanford Hospital & Clinics Farm Fresh y ha sido creada por Jesse Cool, chef y autora de libros sobre cocina orgánica. Cool trabajó con el chef ejecutivo del hospital, Beni Velázquez, para afinar las recetas y dar con algo que debería ser más que obvio: los alimentos frescos y saludables son una parte vital del proceso de curación.
Los ingredientes provienen principalmente de granjeros y productores que se encuentran en un radio de 320 kilómetros del Stanford Medical Center, y dependerán de la disponibilidad estacional. Hay verduras de las granjas locales, aceite de oliva de Napa Valley, fresas de Watsonville, productos lácteos orgánicos de Petaluma, pollos criados al aire libre y la carne de vacuno alimentado con pasto de Marin y Sonoma, y pan integral de una panadería de San Francisco.
El programa se inicia en un momento en el que la Asociación Médica Americana y la Asociación Americana de Enfermería recientemente han establecido políticas para alentar a los hospitales y otros centros de salud a servir a los pacientes alimentos naturales, sanos y ecológicamente sostenibles. La Asociación Americana de Salud Pública también ha apoyado una política similar.
El nombre del programa evoca los orígenes de la Universidad de Stanford: una granja para los pura sangre del fundador de la universidad, Leland Stanford. Hace un siglo, quienes visitaban los más de ocho mil acres de la granja Stanford podían ver sembradíos de zanahorias, maíz, cebada, alfalfa, frutales y viñedos plantados por Jane y Leland Stanford.
Vía | stanfordhospital.org
Fotografía | Paul Jerry
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