
Algunos pájaros lucen unas alas plateadas que brillan de forma muy particular, realmente preciosas, bajo el sol. Su mágico tono, según han descubierto los científicos, no responde a un pigmento distinto sino que se debe a la estructura de sus plumas.
Las iridiscencias que reflejan las plumas grises de ciertos pájaros como pelícanos, patos, buitres o los quebrantahuesos no sólo son un regalo para la vista, sino que podrían indicar la aptitud del animal para hacerse ver en la oscuridad y seguir manteniendo las ventajas del color oscuro en sus alas para protegerse de los rayos solares.
Según una investigación publicada en el Journal of Avian Biology, este brillo no ha sido generado por los pigmentos, sino por la misma formación de las plumas. Una conclusión a la que se llegó tras examinar en el laboratorio plumas de quebrantahuesos.
Las imágenes del microscopio revelaron que las plumas de estas aves diferían de la típica construcción de las plumas , que tienen una eje principal (raquis), del que salen elementos perpendiculares, llamados barbas, y de las que también crecen las bárbulas, otros elementos crecidos en paralelo al raquis.
Por contra, bajo el microscopio, la pluma plateada del quebrantahuesos tenía bárbulas aplanadas, más largas de lo habitual y con una estructura girada, como torcida, con un lado de negro y el otro transparente. Una estructura traslúcida y girada que es la que crea el brillo, “sin la presencia de dispersión coherente, como en la estructura tradicional de las plumas”, dice Ismael Galván, director de la investigación.
Los investigadores sospechan que este brillo de plata es una evolución para mostrarse, generando brillo en la oscuridad, y manteniendo al mismo tiempo los beneficios de plumas de color oscuro, que protege a las plumas contra los efectos dañinos de la radiación UV y la abrasión.
El hallazgo corresponde a un grupo de científicos del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid hizo el descubrimiento al estudiar el plumaje del quebrantahuesos (Gypaetus barbatus).
Nos enamoramos del quebrantahuesos, rara avis de los Pirineos. Lo que nos impresionó fue la forma visible de las aves adultas son, sobre todo en el sol. En las alas, la espalda y las plumas de la cola de estas aves había un brillo plateado. Más tarde, uno de nosotros observó como otras aves tenían plumas que se parecían a las del quebrantahuesos. Intrigados, entonces fue cuando buscamos en las colecciones del museo de las aves de Madrid, y en la Estación Biológica de Doñana en Sevilla, y la Universidad de Saskatchewan en Saskatoon (Canadá), donde encontramos ejemplos de una serie de especies que poseen esta característica. Aunque la coloración de aves ha sido intensa y extensamente estudiada durante mucho tiempo, sin embargo, esta estructura había sido pasada por alto.
Vía | news.bbc.co.uk
Fotografía | J.M.Garg
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