Si hay algo más triste que nacer a las puertas de un matadero, es ser troceado dentro de él minutos después. Pero, tranquilos, porque esta tristísima historia tuvo un final feliz. ¿Cómo os quedáis si os cuento que un corderito nació camino del matadero, y que fue rescatado por una mujer que lo descubrió dentro del camión, entre ovejas pisoteadas que habían muerto durante el transporte?
Imaginaos por un momento esta increíble escena, ocurrida en New York: Un matrimonio pasea por un mercado italiano en la zona del Bronx, y cuando acaban sus compras, a tan sólo unos pasos de allí, se acercan a un camión lleno de corderos y observan que hay un cachorro recién nacido. Advierten al conductor de lo que han visto, y éste les entrega el animalito por unos momentos, explicándoles que una de las ovejas ha dado a luz en el camión. Ya sin tanta suerte, intentaron rescatar también a la madre, pero el conductor les dijo que no había forma de identificarla, ya que viajaron más de un centenar de ovejas en el camión. Antes de marcharse, lograron convencer al gerente del matadero para que renuncie al cachorrito.
Segunda escena: La mujer llega a casa de su anciana madre, en la ciudad neoyorquina de Yonkers, con el corderito recién nacido en los brazos, ésta lo acoge amorosamente y lo cuida como a un bebé durante cinco días, mientras hablan con la Sanctuary Farm (ong para la protección de los animales de granja), en cuyo refugio de Watkins Glen (New York) el pequeño ha encontrado un definitivo y feliz hogar.
Y tercera, y última escena: La anciana se despide del corderito con lágrimas en los ojos y un gran pesar en su corazón. Durante cinco días han estado muy unidos, y le cuesta horrores decirle adiós, pero sabe que no hay mejor lugar para él que donde va a ir. Así es, porque nuestro protagonista ha sido el último en unirse a los más de 200 animales felices de la Farm Sanctuary, todos ellos rescatados de granjas y mataderos a lo largo de los últimos años.
Susi Coston, una de las directoras de la Farm Sanctuary, está emocionada:
Estamos tan agradecidos de que pudieran rescatar a este cordero tan dulce, que nació en circunstancias que ningún animal debería tener que soportar. Habiendo sido testigo de la relación profunda y amorosa entre la madre y sus ovejas corderos en nuestro santuario, sabemos de primera mano de lo traumático de esta experiencia debe haber sido tanto para la madre como para el bebé.
Lamentablemente, estas tragedias son una consecuencia muy común de un carácter lucrativo de la industria que dinamita la vida y separada a los cachorros de sus madres, y transporta a inteligentes animales en camiones tan hacinados que no puede moverse, provocando que muchos se mueran antes de llegar al matadero.
Este cordero puede haber nacido en circunstancias terribles, pero vivirá en nuestro hogar como un embajador, y su ejemplo servirá para la educación de miles de visitantes de todo el país por la difícil situación de los animales cuyo primer y único sabor de la vida es el interior de un camión de transporte, o el interior de una granja industrial, donde hace un calor sofocante, sin espacio, y todo está realmente sucio y oscuro. (Traducción libre)
Vía | www.farmsanctuary.org
Fotografía | www.farmsanctuary.org
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