
Si empezamos con decir que “la definición de maltrato es opinable” (lo dijo ayer el senador popular Javier Marqués), ya tenemos muy claro qué pasó en el Pleno del Senado con la moción presentada por Entesa Catalana de Progrès (ECP), que buscaba penalizar las celebraciones en las que hubiera maltrato a animales o personas. Lo que pasó, como era de esperar con declaraciones de este tipo enrareciendo la atmósfera, es que la propuesta fue rechazada por amplia mayoría.
La propuesta obtuvo tan sólo treinta votos a favor y fue rechazada por la oposición tanto del PP como del PSOE. Consecuencia práctica: el Gobierno no revisará la normativa sobre declaración de Fiestas de Interés Turístico Nacional o Internacional para eliminar del listado a las que comporten maltrato a animales o personas.
El senador de la Entesa Josep Maria Esquerda explicó que la orden sólo se refiere a las fiestas nuevas a partir de su promulgación, y que su moción no pretende prohibir nada sino que la norma afecte a todas, lo que supondría revisar las fiestas y retirar la calificación de Fiesta de Interés Turístico Nacional o de Interés Internacional a las que maltratan animales:
No se trata de prohibir nada a nadie, sino de dejar de promocionar al amparo del Estado el maltrato contra los animales y deslindar el maltrato animal de la tradición, además de recoger en el Senado el sentimiento social que reconoce la crueldad y el respeto a los animales como una disfunción social.
Toros lanceados hasta la muerte en Tordesillas, otros ahogados en Bous a la mar de Xàbia, burros, cabras, palomas, y un largo etcétera de animales son maltratados en fiestas que, desgraciada e inexplicablemente, son populosas. Muy oportunamente, los de Esquerda se preguntaban ayer que pensaría, por ejemplo, un sueco que planee venir a España y se encuentre en una página web semejantes festejos.
Durante la sesión hubo numerosas referencias a Europa por parte de canarios, nacionalistas vascos y CiU, todos ellos partidarios de la moción. Josep Maldonado, senador catalán, se hacía cruces sobre cómo puede pedirse esto todavía en 2009, y dijo que sería vergonzoso rechazar la iniciativa.
En un alarde de empatía animal y respeto por los derechos de los sin voz, el senador catalán relacionó la violencia contra los animales con la violencia contra las personas, recordando que “los seres humanos son los responsables del bienestar y de la dignidad animal, además de que en las legislaciones internacionales más avanzadas figura la protección, el respeto y la defensa de los animales“.
Vía | www.entesa.cat
Fotografía | Bous al carrer-Silvia
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