
Ha sido causado por el cambio climático, se produce en el océano Pacífico, se llama Modoki y está reemplazando a El Niño. Este patrón climático se caracteriza por una región cálida del océano con forma de herradura flanqueada por aguas inusualmente frías, lo cual provoca tormentas de la misma forma en que lo hace El Niño. Este último se presenta cada dos a siete años cuando las aguas de la superficie del océano Pacífico oriental están inusualmente cálidas, lo que provoca patrones de viento que causan ciclones.
Normalmente, El Niño también provoca la disminución de los huracanes en el Atlántico, pero este nuevo tipo produce un mayor número de huracanes, con mayor frecuencia y más posibilidades de tocar tierra. Esto es debido a que Modoki se forma en el Pacífico Central, en lugar del Pacífico oriental, como hace El Niño. El calentamiento en el Pacífico Central se asocia con una mayor frecuencia de tormentas y un mayor potencial de tocar tierra a lo largo de la costa del Golfo y la costa de América Central.
Un estudio publicado en la revista Nature predice que, mientras que El Niño se vuelve menos frecuente, es probable que Modoki se produzca cinco veces más a menudo antes de finales de siglo debido al cambio climático. Uno de los resultados del incremento en la frecuencia de Modoki podría ser el empeoramiento de las sequías en la India y Australia, así como más huracanes en las costas de Estados Unidos y en el Mar Caribe.
El cambio en los patrones climáticos podría incluso tener un impacto en el Reino Unido y el Norte de Europa, ya que existe un fuerte vínculo entre el fenómeno de El Niño y un aumento en las lluvias primaverales en Europa Central y algunas regiones del sur del Reino Unido. A la par de este estudio, nuevas investigaciones muestran como las capas de hielo en las regiones polares están desapareciendo más rápidamente de lo esperado. Los científicos habían asumido que los glaciares de la Antártida y de Groenlandia eran estáticos, pues cada año el flujo de hielo océano adentro es sustituido por nevadas en tierra.
Sin embargo, un estudio de los datos de satélite obtenidos por la British Antarctic Survey comcluyó que los glaciares en Groenlandia y en la mayor parte de la Antártida Occidental están entrando en el océano a tal velocidad que no están siendo reemplazados por nevadas en tierra firme, por lo que los glaciares se está haciendo cada vez más delgados.
Vía | www.telegraph.co.uk
Vía | www.sciencedaily.com
Fotografía | en.wikipedia.org
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