
Es un tema recurrente cuando se ponen en la balanza las ventajas y desventajas de la energía eólica: las hélices de las turbinas de viento suponen una amenaza para la vida salvaje de las zonas en las que funcionan. Que los aerogeneradores están vinculados a la mortalidad de aves y murciélagos es un hecho innegable. Sin embargo, un reciente estudio realizado en Estados Unidos concluye que otras formas de generación de electricidad son responsables de la muerte de un mayor número de animales.
El estudio en cuestión, titulado Comparison of Reported Effects and Risks to Vertebrate Wildlife (comparación de los efectos y riesgos a la fauna vertebrada reportados) citado por el diario The Observer, concluye que las emisiones de dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno, dióxido de carbono y mercurio provocadas por la generación de electricidad a través de la combustión de carbón matan a muchas más aves que la energía eólica.
El diario apunta, además, que las aves y los murciélagos también suelen colisionar o introducirse accidentalmente en las plataformas de petróleo y las torres de refrigeración. Por ejemplo: dado que los murciélagos raramente vuelan sobre el océano, las turbinas eólicas marinas tienen poca incidencia en su mortalidad. La Nysted Offshore Wind Farm, en Dinamarca, se construyó en una ruta migratoria de patos y, sin embargo, la mortalidad es de 1,2 aves por año por torre.
También se ha puesto en práctica la desaceleración de las turbinas durante la noche -el momento del día en el que los murciélagos son más activos-, una estrategia que ha demostrado reducir las muertes en la fauna silvestre en 73%. Investigadores de la Universidad de Aberdeen están probando el uso de radares para disuadir a los murciélagos de enredarse en las hélices de las turbinas.
Albert Manville, ecologista y ornitólogo estadounidense, afirma que hasta 440 mil aves mueren cada año por culpa de los aerogeneradores en Estados Unidos. Se cree que el número es tan elevado porque las corrientes de viento más beneficiosas para la producción de energía eólica también son las que usan millones de aves para migrar a través de Estados Unidos.
Vía | www.guardian.co.uk
Fotografía | Brooke Raymond
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