Ellen MacArthur, quien hace cuatro años se convirtiese en la persona en navegar alrededor del mundo más rápidamente en solitario, ha renunciado a las carreras oceánicas. El motivo: está demasiado ansiosa por las amenazas que enfrenta el medio ambiente, algo de lo que fue testigo directo durante una estadía de dos meses en la isla de Georgia del Sur, en el Sur del Atlántico, para investigar la difícil situación que enfrenta el albatros.
Después de estar en Georgia del Sur, mientras más investigaba, más miedo tenía. Y eso me ha asustado hasta el punto donde no puedo volver al mar y dar la vuelta al mundo otra vez, porque esto realmente importa.
Al parecer, la experiencia en Georgia del Sur ha cambiado la visión que MacArthur tiene del mundo. El mundo, que una vez pensó que era enorme, se le ha revelado más pequeño e interconectado, vulnerable al manejo irreponsable que los humanos hacemos de sus recursos no renovables. Navegar alrededor del mundo es un acto demasiado egoísta antes esta situación.
La nueva prioridad de MacArthur es llevar una vida sostenible, pero no abandonará su trabajo de caridad, una sociedad de ayuda a niños con cáncer y leucemia. Pondrá a prueba sus principios recién descubiertos en la construcción de una casa en la Isla de Wight, que ha sido diseñada siguiendo lineamientos ecológicos.
Tiene paneles solares, calefacción bajo el suelo, paredes con aislamiento de ocho pulgadas y una Rayburn. ¿Volverá a invertir cuatro años de su vida navegando alrededor del mundo? No, la ecología se ha convertido en un asunto más importante para ella.
Vía | www.independent.co.uk
Fotografía | Benoit Stichelbaut
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