
Las herramientas son menos importantes que el uso que se hace de ellas. Nunca mejor aplicado que a Reducing emissions from deforestation and degradation, o Redd, un esquema creado por Naciones Unidas para reducir las emisiones de CO2 que consiste en financiar a los países más pobres la preservación de sus bosques. Expertos y conservacionistas advierten que este esquema está llevando al fraude.
Naciones Unidas, el Banco Mundial y varias personalidades vinculadas con la protección del medio ambiente han apoyado este esquema, que implica la expansión del mercado global de carbón para permitir a los países comerciar con el carbón almacenado en los bosques. Si este plan se aprueba durante las reuniones que se están realizando en Bangkok esta semana, los países ricos transferirían a los países en cuyos territorios hay bosques amenazados hasta 30 mil millones de dólares a finales de año.
La Interpol, la agencia de policía mundial, ha dicho esta semana que existente muchas posibilidades de que las bandas de crimen organizado traten de beneficiarse de los planes Redd, que, de aprobarse, se aplicarían sobre todo en países propensos a la corrupción en África y Asia. El fraude podría incluir reclamar créditos para bosques que no existen o no están protegidos.
Por un lado, están los gobiernos ansiosos por cumplir sus objetivos de reducción de emisiones de CO2. Por otro, las autoridades corruptas de los países que tienen amplios bosques en su territorio. En medio, un esquema que no requiere ninguna tecnología especial.
El mes pasado, Papua Nueva Guinea, uno de los países que más está apoyando la aprobación de Redd, suspendió a su ministro para el cambio climático después de acusaciones de que 100 millones de dólares en créditos de CO2 falsos habían sido entregados a las comunidades para persuadirles de que a firmasen a favor del régimen de protección forestal.
Vía | www.guardian.co.uk
Fotografía | Anyaka
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