Digo yo que tiene que estar muy mal la cosa para robarse un contenedor de basura. Y de alguna manera es esa la situación en Inglaterra, en donde el robo de contenedores particulares –es decir, los que los ciudadanos colocan en las puertas de sus casas- se ha disparado debido a que cada vez son más los ayuntamientos que han reducido la recogida de basura a una vez cada quincena.
La culpa la tiene el reciclaje. Más de la mitad de los ayuntamientos ingleses sólo recogen las bolsas de basura negras una vez cada quince días con el fin de alentar a las personas a reciclar. Sin embargo, no parece que haya surtido efecto. La demanda de contenedores de 360 litros de capacidad es tan grande que ha generado un mercado negro que se alimenta de contenedores robados que son luego revendidos hasta por 80 libras (unos 90 euros).
Tener un contenedor adicional es algo por lo que la gente está dispuesta a pagar mucho dinero, incluso sin preguntar de dónde viene lo que compra. El problema es de tal magnitud que ya existe una campaña a favor de la vuelta a la recogida semanal: Campaign for Weekly Waste, o campaña por los residuos semanales.
Este es el modo en el que operan los ladrones de contenedores: eligen una zona con ciertas características sociodemográficas, propiedades en las que la gente deja una bolsa extra fuera. Se hacen pasar por trabajadores municipales y arman una historia para convencer a las personas, especialmente personas de edad avanzada. Roban los contenedores en una zona y los venden en otras.
Por otra parte, la organización ecologista Friends of the Earth afirma que si la basura que actualmente se deposita en vertederos fuera reciclada, podría evitarse la emisión de 19 millones de toneladas de gases de efecto invernadero al año.
Vía | www.telegraph.co.uk
Fotografía | Joolz
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