La supervivencia del pueblo indígena siberiano nenet, en la península de Yamal en el norte de Rusia, se encuentra seriamente amenazada por ambiciosos proyectos de extracción de gas y petróleo por la empresa estatal Gazprom. Según Reuters, bajo la tundra helada que han habitado durante siglos, hay suficiente gas como para calentar el mundo entero por cinco años…
No en vano, el primer ministro ruso, Vladimir Putin, ha descrito la zona como “el granero del mundo” de gas y petróleo. Habría ahí como un cuarto de todas las reservas de gas conocidas del planeta. Los nenets, cuya población ronda las 42.000 personas, describen el hallazgo como “catastrófico”.
Y es que son estas muy malas noticias para este pueblo nómada que migra de norte a sur, por distancias de hasta 150 km, cada año. Viven de sus rebaños de renos y de la pesca en los cristalinos lagos y ríos de la región. Se alojan en tiendas y se iluminan gracias a lámparas de keroseno y fuegos de leña. Como es obvio, los nenets temen que la industria dañe y contamine la tundra e hipoteque su forma de vida tradicional.
El mes pasado, Putin inauguró una línea férrea que atraviesa la tundra de Yamal para comunicar el mayor campo de extracción de gas de Rusia, Bovanenkovo, en lo más septentrional de esta península de 700 km de largo, con el futuro gasoducto hacia Alemania que deberá estar operativo en 2012.
Si bien los nenets empiezan a denunciar que la nueva línea férrea daña las patas de sus animales, y asusta a sus rebaños, lo cierto es que, para muchos, como Bruce Forbes, de la Universidad de Lapland en Finlandia, la cosa no ha hecho más que empezar:
Estamos presenciando solamente la punta del iceberg en lo que a destrucción se refiere. (Traducción libre)
Y es que el gobierno ruso tiene planes para seguir explotando la región, que ya en la actualidad da a Gazprom el 90% de sus insumos. Tanto es así, que el mes pasado propuso rebajas fiscales para estimular la llegada de firmas extranjeras dispuestas a extraer hidrocarburos de las zonas más heladas de la región, que atesoran reservas de hasta 16 trillones de metros cúbicos.
En enero, el señor Forbes mandó un reporte de investigación a diferentes compañías urgiendo a que las actividades extractivas respetaran las formas de vida de los nenets, principalmente asegurándose de eliminar toda caza ilegal por parte de los trabajadores y conminándoles a enterrar los ductos. Por lo visto, además, las compensaciones económicas por la degradación de los pastos y por la apropiación de tierras, tienden a ser absorvidas por los gobiernos locales y no llegan a los nenets.
Comparto con ustedes las conmovedoras palabras de Valentina Yezgini, de 52 años:
Sólo rezo para que Gazprom no nos cambie. Quiero que mis nietos vean nuestra tierra tal y como es: bella, fresca, llena de bayas y ciervos. (Traducción libre)
Vía | www.reuters.com
Fotografía | en.wikipedia.org
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