
La miel es un producto natural con extraordinarios efectos para la salud y la belleza, conocidos desde tiempos ancestrales. Todo un esforzado regalo de las abejas, que han de volar alrededor de 800 km a lo largo de toda su vida obrera para producir tan sólo media cucharadita de miel.
Además de estar de moda como ingrediente en muchas cremas de alta cosmética, la miel puede ser usada en cientos de mascarillas y recetas caseras para ayudar a tu piel a recobrar su elasticidad. Éste era uno de los secretos de belleza de la mismísima Cleopatra, que usaba una mascarilla de miel con leche tibia y aceite de almendras en cara y cuerpo.
En general, fuera de recetas específicas, la regla es que depende con qué la mezcles para obtener distintos resultados en tu piel, como restaurarla, limpiarla o alimentarla. Pero, antes de aplicarla por primera vez, realiza tu mismo una prueba de alergia, extendiendo una pequeña cantidad sobre tu piel y observando que no se produzca ninguna rojez ni alteración.
Una mascarilla hidratante sencilla para rostro y cuerpo podemos hacerla mezclando dos cucharadas de miel, una yema de huevo y diez gotas de aceite de almendras. Otra opción es mezclar miel con zumo de limón, en este caso perfecta para limpiar y equilibrar la piel. Y no olvides que las mascarillas que contienen miel han de retirarse después de un cuarto de hora con agua templada primero y luego con agua fría, para cerrar los poros.
Su poder humectante le ha dado fama de actuar eficazmente contra las arrugas en todo tipo de piel, pero sobre todo obtendrán más beneficios las pieles con acné, cansadas, muy secas o muy grasas, pues regula la actividad de las glándulas sebáceas.
¿Tu piel es seca? Para las pieles secas, es muy adecuada la mascarilla que hemos mencionado antes, mezclando yogur con miel líquida.
¿O quizás es grasa? En este caso, mejor mezclar la miel con arcilla verde. Y, en ambos casos, los resultados comenzarán a notarse tras una semana de tratamiento, aplicándonos una mascarilla diaria.
En cuanto a la salud, sus efectos han sido muy aplaudidos a lo largo de toda la historia, pero no olvides que resulta peligrosa para los alérgicos o personas con problemas respiratorios. Para el resto, es sabido su bajo nivel en grasa y su composición con elementos energizantes, como la vitamina B, hierro, sodio, zinc, cobre, calcio y selenio. Por lo demás, hay quienes hablan de un auténtico elixir con gran poder reconstituyente y quienes consideran su fama terapéutica tan sólo un mito.
Y un aviso a amantes de los animales: aunque la miel orgánica es más respetuosa con los derechos de los animales que la convencional, algunas prácticas de los apicultores son estilo granja, limitando la longevidad de las colmenas y provocando muchas bajas y malos tratos a estos animales, tal y como ha denunciado en innumerables ocasiones la Vegan Society del Reino Unido. Esta ong desaconseja, por este motivo, el uso de la miel y propone alternativas: azúcar moreno, jarabe de arce, zumo de fruta concentrado, melaza, extracto de malta o sirope. Así que ya lo sabes. Y, como siempre, EcologiaBlog informa, y tu decides.
Más información:
Vía | www.feminimix.com
Fotografía | austinevan
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