
Mientras la mayoría de los representantes reunidos en Tailandia discuten cómo ayudar a sus países a capear las consecuencias del calentamiento global y reducir la dependencia de combustibles fósiles, Arabia Saudita silenciosamente mueve su propia agenda: pide ayuda financiera para paliar la disminución de ingresos que sufrirá su economía su se concreta un pacto contra el cambio climático que implique la reducción substancial del consumo de petróleo.
Ahora es Arabia Saudita, pero no sería una sorpresa que otros países exportadores de petróleo, sobre todo aquellos con economías en desarrollo, le sigan los pasos. La Agencia Internacional de la Energía, sin embargo, ha comunicado que las ganancias de la OPEP se incrementarían en 23 trillones de dólares entre 2008 y 2030 aunque los países acordasen reducir las emisiones de forma significativa.
Mohammad S. Al Sabban, quien lidera la delegación saudita presente en Tailandia, ha calificado estas proyecciones de la AIE como parcializadas. Según él, las proyecciones de la OPEP apuntan a que su país perderá 19 billones de euros al año a partir 2012 si se aprueba un pacto climático.
Arabia Saudita tiene las reservas de petróleo más grandes del mundo. Su crecimiento económico se ha ralentizado debido a la crisis mundial, pero los expertos sostienen que, gracias a las ganancia de los precios del petróleo el año pasado, está en mejores condiciones que otras naciones.
Dos grupos medioambientales, el árabe IndyACT, y el alemán Germanwatch, publicaron un informe en el que acusan a Arabia Saudita de bloquear los elementos clave de las negociaciones en Tailandia, por ejemplo insistiendo en que los males económicos de los productores de petróleo se deben incluir en el texto de cualquier pacto.
Vía | www.mysanantonio.com
Fotografía | BroadArrow
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