
Tras el monzón más seco de los últimos años en India, finalmente han llegado las lluvias. Pero de qué forma… Ha llovido torrencialmente, a niveles 6 veces más intensos de lo normal, con lo que se han producido las peores inundaciones en el sur del país que se recuerdan en más de un siglo. Hasta la fecha, han muerto 250 personas y hay 2 millones y medio de personas desplazadas. Todo coincide con las predicciones del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, que apuntan al aumento en la frecuencia e intensidad de sequías, inundaciones y tormentas.
Las predicciones del IPCC son desalentadores para un país que todavía no cuenta con una estrategia eficaz para la gestión del agua. En el noroeste, el nivel freático está bajando por alrededor de 1,6 centímetros por año, según el GRACE (Gravity Recovery y Experimento Climático) de la misión. Al menos la mitad de la precipitación de la India proviene de las lluvias del monzón anual, y éstas se han hecho cada vez más reducidas e impredecibles.
Por otro lado, existe otro riesgo muy serio: los glaciares del Himalaya (fuente de los ríos indios como el Ganges, así como también de gran parte de los ríos pakistaníes, bangladeshíes y chinos) se están derritiendo a un ritmo acelerado como resultado de temperaturas más cálidas.
Según el Dr. William Cline, un alto miembro del Center for Global Development (CGD) y del Instituto Peterson para la Economía Internacional, de entre todos los daños potenciales que podrían ocurrir por el cambio climático, los que sufriría la la agricultura serán probablemente los más devastadores:
En la parte sur de la India, el daño será considerable y similar al de otros países que también se encuentran cerca del ecuador. En estos lugares, donde las temperaturas ya están en niveles altos, un aumento de la temperatura sobrepase los niveles de tolerancia de los cultivos. (Traducción libre)
Y claro, daños en la agricultura significa riesgos para la seguridad alimentaria del país, algo que ya es a día de hoy un importante quebradero de cabeza para el gobierno indio. Por ejemplo, los daños a los cultivos de cebolla en las recientes inundaciones, hizo subir su precio al doble en cuestión de días.
Y el cambio climático no es el único problema que habrá que enfrentar. Por lo visto, la gestión ineficaz, la burocracia y la deficiente planificación de desastres, han contribuido al empeoramiento de una situación que ya era, de por sí, mala.
Vía | news.yahoo.com
Fotografía | Panoramas