
El vinagre es un producto natural casi milagroso, que puede utilizarse con gran éxito para mejorar muchas cosas en casi todas partes. Entre otras, está el pelo, donde hace algunos de sus trabajos más espectaculares. Sin exagerar ni un ápice, podemos afirmar que el vinagre es toda una fórmula mágica que transforma nuestro pelo en una melena suave, brillante y muy ecológica.
Las razones para utilizar el vinagre en el cuidado de nuestro cabello son numerosas y convincentes. No sólo es un producto natural, económico, accesible y con larga durabilidad, sino que sus resultados logran cabelleras de envidiable belleza verde. Además, si lo que te retiene es su olor, no te preocupes por eso, porque éste desaparece al poco de aplicarlo.
Algunas de sus virtudes cosméticas son su capacidad para conservar el color (teñido o natural), su poder anticaspa y apaciguador de picores del cuero cabelludo. Además, es astringente, tónico, da brillo al cabello y, por si fuera poco, facilita el desenredado y resulta adecuado para cualquier tipo de cabello.
Y eso no es todo, también es eficaz para eliminar los piojos y regula la grasa en el pelo. Si quieres darle cuerpo y brillo, prueba mezclando una agua con gas con vinagre (una parte de vinagre por cada cuatro de agua) y aplícatelo en el pelo un ratito antes de lavarlo.
Pero la fórmula clásica, la que aprendieron nuestras abuelas de las suyas, es ésta: Toma una botella, y sobre medio litro de agua vierte 1 /4 de taza de vinagre, a la que puedes añadir un chorrito de zumo de limón o naranja. Una vez tengas listo este preparado, lavamos la cabeza normalmente, y después del enjuague vierte el contenido del la botella, sin escurrirlo hasta pasados 2 minutos. Luego, retirar el exceso de agua y envolver en una toalla, sin frotar ni presionar el cabello.
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Vía | mamzelleb.over-blog.com
Fotografía | Sky Eckstrom