
Thomas Becker, máximo negociador sobre política climática de Dinamarca, ha renunciado a menos de dos meses para que el mundo se reúna en Copenhague para lograr un acuerdo para frenar los efectos del cambio climático. Se da la circunstancia que se atribuye al mismo Becker la idea de celebrar la COP15 en la capital danesa… Ahora, los medios periodísticos especulan con que el motivo de su dimisión son las diferencias de opinión entre el Ministerio y la oficina del primer ministro sobre el nivel de ambición de cara a la reunión de diciembre.
Thomas Becker era considerado hasta la fecha la mano derecha del Ministro de Clima y Energía, Connie Hedegaard, quién deberá presidier la cumbre de diciembre. Su puesto, según informa el ministerio, ha sido ocupado por el diplomático Steffen Smidt.
La dimisión del citado negociador, acontecida en fecha tan cercana a la COP15, coincide además con la creciente preocupación general por si los gobiernos del mundo serán capaces de lograr un acuerdo en tal crucial cita. Y es que lo cierto es que ya quedan menos de diez días para lograr ese acuerdo, que la cita de Tailandia según muchos fracasó, y que sólo nos queda la reunión preparatoria de Barcelona, entre el 2 y el 6 de noviembre, para llegar a Copenhagen con un mínimo de consenso sobre cómo salvar al planeta.
El ex jefe de Becker, Ministro de Clima y Energía, Connie Hedegaard, compareció ayer domingo en la cadena de televisión DR. Aseguró que la cooperación con el Primer Ministro Lars Løkke Rasmussen nunca ha sido más cercana, y negó cualquier tipo de discordia. Calificó la renuncia de Becker como “triste”, pero:
Sin embargo, es un asunto puramente administrativo, por lo que no tengo ningún comentario sobre ello. (Traducción libre)
Aunque está claro que la fuerza y autoridad del jefe negociador del país huésped de la cumbre puede ejercer cierta influencia, lo cierto es que las grandes potencias serán las que tendrán la última palabra sobre si la COP15 será un éxito o un fracaso. En cualquier caso, se considera que la posición de la propia Dinamarca está estrechamente ligada a la política de la Unión Europea, por lo que esta dimisión, en estos momentos tan importantes, no puede ser vista más que con preocupación e inquietud.
Vía | www.reuters.com
Fotografía | jonaycp
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