¿Qué esperar de alguien que ha solucionado su vida, y la de sus próximas generaciones, gracias a la ingeniería? Pues más ingeniería. Es lo que, al menos, parece pasarle a Bill Gates, el multimillonario fundador de Microsoft, que quiere solucionar el hambre en el mundo a golpe de alimentos genéticamente modificados ¿… y también a costa de la salud, y de que el cambio climático acabe comiéndonos con patatas?
Modestamente, sugiero a Bill Gates que, si tanta prisa le corre erradicar el hambre, podría hacer algo muy sencillo, como comenzar a vaciar el buche de su gigantesca cuenta corriente. O, aún mejor, abogar por un mejor reparto de la riqueza a nivel mundial. Y, aunque no es el único que critica a los enemigos de la ingeniería genética, sí tiene una manera peculiar de demostrarlo: crear una fundación para ayudar a los pequeños agricultores africanos a aumentar su producción a base de fertilizantes y productos químicos, echando la culpa a los ambientalistas de censurar la ingeniería transgénica aplicada a los cultivos.
En su primer discurso sobre la agricultura durante el foro anual de World Food Prize, Gates arremetió contra los activistas ambientales (no sabía que se les podía atribuir tanto poder fáctico, la verdad) por oponerse a los cultivos genéticamente modificados, concretamente en el continente africano.
Gates dijo que los cultivos genéticamente modificados, los fertilizantes y los productos químicos son herramientas importantes para ayudar a las pequeñas explotaciones en aumentar la producción de África:
Este esfuerzo global para ayudar a los pequeños agricultores se ve amenazado por una cuña ideológica que amenaza con dividir el movimiento en dos. Algunas personas insisten en una visión ideal del medio ambiente, y han tratado de restringir la difusión de la biotecnología en África subsahariana, sin tener en cuenta la cantidad de hambre y la pobreza podría reducirse por ella.(Traducción libre)
Actualmente, la Fundación Gates está impulsando la investigación está utilizando biotecnología para conseguir un maíz tolerante a la sequía, a la espera de resultados dentro de dos o tres años.
Tres años, mmm… tiempo suficiente para… leer, releer, incluso estudiar, el informe de Greeenpeace titulado Cool Farming. En él se proponen soluciones sostenibles al daño ambiental de la industria agrícola, y su aplicación sería beneficiosa para agricultores y consumidores de todo el mundo, sin necesidad de recurrir a la peligrosa ingeniería genética.
Vía | www.reuters.com
Fotografía | World Economic
IDEXNAMI
01 nov 2009 - 18:34 - #1Un mensaje para Bill Gates. Que por favor lea el presente web-site. Gracias
IDEXNAMI
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