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Hollywood recrea la historia del perro más famoso (y fiel) de Japón

pulicado el miércoles 21 octubre 2009 por Henrio en: Animales Tren Asia Norteamérica Películas Ver para creer

Cartel de la película Hachiko
La industria del cine en Estados Unidos sufre las consecuencias de las descargas ilegales y la crisis económica con novedades como la implantación del formato 3D y, sobre todo, no asumiendo riesgos en sus producciones (es decir, estrellas al frente del reparto, versiones de series de televisión añejas, de videojuegos o libros de éxito,…). Se trata de apostar sobre seguro, vamos con un ejemplo: ¿Qué tal una combinación de película con cachorro de perro, Richard Gere y argumento melodramático? No lo imagines: Se titula Hachiko, A Dog’s Tale (en el mundo castellanohablante: Siempre a tu lado, Hachiko) y pronto estará en las salas de cine.

Puede que el nombre de Hachiko no te diga nada pero es el perro más famoso de Japón. La historia sucedió realmente pero con el tiempo va tomando dimensión de leyenda. Si alguna vez entras a la estación ferroviaria de Shibuya te toparás con una de las pocas esculturas dedicadas a un animal concreto, no es la única, este perro cuenta con dos efigies más, otra a la salida de la estación Odate y una tercera retratado con su amo en el parque de Ueno, todos ellos en Tokyo. Sus dueños –prefiero el términos tutores animales- le llamaron Hachi (que significa ocho) porque en japonés el pictograma se asemeja a las patas de un can. El asunto es que Hachi acompañaba a Eisaburo Ueno cada día hasta la estación donde el profesor universitario -impartía ingeniería agrícola- tomaba un tren que le llevaba a su trabajo.

El fiel Hachi lo esperaba cada tarde para repetir el paseo de vuelta a casa, así durante dos placenteros años. En la primavera de 1925 Eisaburo falleció de un ataque cardiaco en plena clase y, seguro que ya te lo imaginabas, el perro, volvió cada día a la estación durante una década (hasta que le encontraron muerto un duro día de invierno, la guinda que faltaba). Vamos, como Penélope en la canción de Serrat. Lo cierto es que al principio el perro lo haría debido al hábito adquirido pero después este comportamiento contó con un refuerzo positivo: Los comerciantes de la zona le tomaron cariño, que se transformaba en caricias y presentes comestibles. Otra duda, ¿acudía Hachi los días festivos? Bromas capciosas aparte, el ayuntamiento reconoció su inquebrantable fidelidad en 1934. Curiosamente, disfrutó de un privilegio que pocas personalidades insignes han gozado: Ser homenajeado en vida.

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Está claro que el séptimo arte no podía dejar pasar una historia tan suculenta. De hecho, lo llamativo es que hubiera que esperar hasta 1987. Veintidós años después de la versión japonesa (titulada Hachiko Monogatari) y ochenta y cuatro desde que sucedieran los hechos, Hollywood ha posado su mirada sobre este pasaje capaz de despertar un mar de emociones en la platea. El elegido para dirigir el proyecto fue el sueco Lasse Hallström (que cuenta en su filmografía con My life as a Dog, que no tiene relación con el mundo canino, Las Normas de la Casa de la Sidra y la sugestiva Chocolat), y es que la globalización llegó a los grandes estudios hace años de la mano de nombres como Ang Lee, Guillermo del Toro, Lee Tamahori o Fernando Meirelles, que aseguran un buen producto con personalidad propia sin salirse en demasía de los cánones de lo políticamente correcto y vendible.

Por supuesto, todo el relato (localización, personajes) ha sido convenientemente occidentalizado y, a la hora de reclutar a un profesor de universidad maduro de Rhode Island y con gancho el elegido fue Richard Gere, popular en Japón por sus películas pero también por su amistad con el ex-primer ministro Junichiro Koizumi. Hachiko: A Dog’s Tale, se presentó en el Festival Internacional de Cine de Seattle, hace unas semanas se estrenó en Japón y pronto lo hará en el resto del mundo. Ah, si lo que quieres es ver al protagonista de esta historia lo encontrarás en el Museo Nacional de Ciencia de Tokyo. Disecado, claro. ¿Es que no se había ganado descansar en paz?

Vía | disneyasley.xanga.com
Fotografía | www.hachi-movie.jp

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