
Si un reciente estudio ya mostró que las tierras quemadas se recuperaban mejor permitiendo pasturar en ellas, ahora se ha descubierto el beneficio que pueden obtener los animales, pues las plantas nativas pueden desempeñar un papel fundamental en la salud de los rebaños.
Como no podía ser de otra manera, la comida de mamá sienta mucho mejor a ovejas, cabras o vacas. Es decir, nada como un buffette libre servido por la madre naturaleza para hacer llegar a los rumiantes una serie de compuestos químicos únicos beneficiosos para su salud, y que una investigación australiana ha identificado en las plantas nativas.
Según explica Phil Vercoe, líder de la investigación y profesor de la University of Western Australia, algunas plantas nativas tienen la capacidad de alterar el metabolismo del ganado, así como su digestión, pues muchas de ellas producen compuestos positivos:
Ocurre que muchos de estos compuestos tienen la capacidad de interactuar de manera positiva con el metabolismo de un animal y alterando las poblaciones de microbios en el estómago (rumen), lo que puede tener un efecto antibiótico o mejorar la digestión.
Por ejemplo, algunas plantas pueden disminuir la cantidad de la producción de amoníaco a partir de aminoácidos digeridos por el ganado. Y otras plantas reducen la producción de metano, los gases que más contribuyen al efecto invernadero en la ganadería. (Traducción libre)
Ahora, después de descubiertas las propiedades de estas plantas, la investigación se centrará en comprobar sus efectos dentro del animal. Porque, como dice Vercoe, “estos compuestos bioactivos son muy prometedores en el laboratorio, pero conseguir que trabajen dentro de una tripa es una historia más complicada “.
Y ahora viene la parte más fea de la noticia, que desgraciadamente coincide con el objetivo de la investigación: averiguar todas estas propiedades para añadir valor a la granja. Así es, este estudio no busca potenciar el pastoreo a aire libre, sino complementar las lagunas de alimentación de los animales encerrados en granjas. Vercoe es claro:
Hasta ahora, el proyecto se ha centrado en la capacidad de un arbusto nativo de encajar en los sistemas de producción actuales, para colmar las lagunas de la alimentación. La idea es proporcionar mejores piensos. El siguiente paso será manipular los ecosistema del rumen para crear cultivos en la granja que puedan mejorar la salud de la ganadería y, con ello, la producción. (Traducción libre)
Dentro de este objetivo, se está intentando saber si las ovejas pueden automedicarse con los arbustos nativos, y poner a su disposición varias dietas para que elija la que satisfaga sus necesidades nutricionales, lo que incluye la automedicación. Lástima que tanto mimo sólo persiga un último objetivo, esta vez servido en tetrabrick o en bandeja de poliuretano.
Vía | www.sciencealert.com.au
Fotografía | horrapics