
Los tiempos que corren son demasiado ruidosos. Y el ruido, como contaminación acústica que es, golpea la salud de animales y personas, provoca alteraciones en sus organismos, les roba la paz y el equilibrio vital. En Europa, por ejemplo, el tráfico terrestre, aéreo y ferroviario son el principal causante del excesivo ruido que sufren sus habitantes en las ciudades, según un nuevo informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA).
Los datos de AEMA aturden y, al mismo tiempo, abren los ojos. Esta agencia afirma que la mitad de las ciudades europeas sufren niveles de ruido excesivo como consecuencia de los aviones, el tren, el tráfico rodado y las industrias. Pero lo peor no es que más de la mitad de los ciudadanos lo sufran, sino que ello puede causar graves problemas de salud, como infartos cardíacos, hipertensión, dificultades para conciliar el sueño y para el aprendizaje.
Este negro panorama afecta, siempre según AEMA, a más de 41 millones de personas en ciudades con 250 mil habitantes o más, que están expuestos a un nivel promedio de 55 decibelios, una cifra que supera el límite estimado por este organismo europeo.
AEMA acompaña los datos con un tirón de orejas a la institución europea. Oscar Romero, portavoz de AEMA, opina que el ruido no ha sido una prioridad de la agenda europea. “El tema, cuyos efectos sobre la salud se subestiman, comenzó a tratarse mucho más tarde que otras formas de polución”, apunta.
La eslovaca Bratislava es la capital europeas más ruidosa, seguida de Varsovia y París. Al igual, sobre las ciudades holandesas, alemanas o británicas, AEMA habla de un “enorme ruido de tráfico”. La lista de ciudades y sus niveles de ruido se completará próximamente, pues algunos países europeos, entre ellos Francia y Bélgica, no han hecho llegar todos los datos necesarios a la agencia.
Vía | timesofindia.indiatimes.com
Fotografía | Edans
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