
La imagen del cielo de Beijing gris como el plomo a pocas semanas de las Olimpiadas se nos ha quedado grabada en la retina. Información sobre el nivel de contaminación en las ciudades del enorme país asiático van y vienen. Sin embargo, de acuerdo con el World Resources Institute (WRI), sus logros medioambientales son más de los que el público conoce, y en algunos casos superan a los de Estados Unidos.
Tampoco sé yo si estar mejor que Estados Unidos en cuanto a emisiones de CO2 y contaminación sea estar bien. En fin, se supone que el WRI es un respetado think tank. Así que China puede que esté por el buen camino para cumplir su principal objetivo climático: alcanzar una reducción de 20% en su intensidad de energía (la cantidad de energía usada por dólar del producto interno burto).
Reducir su intensidad de energía en ese porcentaje frenaría el crecimiento de la emisiones de CO2 del país, que también está avanzando en cuanto a la generación de 15% de su electricidad a partir de fuentes renovables para 2020. Según el WRI, para la próxima década habrá 150 gigavatios de energía eólica instalados.
Según el informe, uno de cada diez hogares chinos ya usa la energía solar para calentar el agua, y este número crece 20% cada año. Las centrales de carbón de China son más eficientes que las de Estados Unidos: la eficiencia de las centrales de China ha aumentado constantemente y ahora excede el 35%.
El WRI dice que el progreso de China muestra que el país se toma en serio el cambio climático y que su negativa a fijar un tope a sus emisiones, una postura que ha sido muy criticada por Estados Unidos, no debe ser una barrera para la colaboración internacional.
Vía | www.newscientist.com
Fotografía | David Barrie
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