
Los líderes de la Unión Europea reunidos hoy en Bruselas acordaron finalmente la propuesta que pondrán sobre la mesa de negociaciones de la COP15: los países desarrollados tendrán que contribuir con 50 mil millones de euros a la financiación de la lucha de los países en desarrollo contra los efectos del calentamiento global.
El primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, ha dicho que con este acuerdo la UE tiene ahora una posición fuerte en vista de Copenhague. Eso sí: la UE ha dejado en suspenso los planes de dar un inicio rápido a la financiación para las naciones en desarrollo durante los tres años previos a la entrada en vigor de cualquier acuerdo sobre cambio climático.
Sí se ha comprometido, en cambio, a fortalecer la reducción de las emisiones de 30% por debajo de los niveles de 1990 para 2020 si otros países hacen compromisos similares. Pero lo más importante es que se ha superado la división que existía entre la UE occidental y la oriental sobre la financiación.
Esa división, sostenida por la negativa de los países del Este de contribuir con la financiación, había dado pie a muchas críticas. En una carta dirigida a los líderes de la UE, Desmond Tutu había criticado al gobierno de Polonia por resistirse a apoyar esta financiación tomando en cuenta que su propio país ha recibido tanta ayuda en el pasado.
Para designar la cantidad con la que cada país tendrá que contribuir, se calculará una fórmula que tome en cuenta la capacidad de pago. No hubo acuerdo sobre tal fórmula.
Vía | www.reuters.com
Fotografía | Stuart Chalmers
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