Ahorrar agua en el baño, probablemente el sitio del hogar en el que más la desperdiciamos. Empecemos con lo más básico, lo más cercano al sentido común: no abrir el grifo al lavarse los dientes, sino usar un vaso de agua. Así se puede ahorrar hasta un galón de agua por minuto.
Los inodoros son responsables de cerca de 30% de toda el agua utilizada en el hogar estadounidense promedio, y quizá podamos extrapolar esta cifra a España. Los inodoros convencionales pueden utilizar entre 3,5 a 7 galones de agua en una tirada de la cadena, mientras que los eficientes sólo 1,3 galones.
Si no se puede costear este gasto, hay soluciones en cualquier ferretería. Por ejemplo, colocar una represa de inodoro o incluso una botella de refresco llena de agua en la cisterna para reducir la cantidad de agua en cada descarga. Las fugas de agua silenciosas pueden implicar una pérdida de hasta 200 galones por día. Para identificarlas, basta con poner un poco de colorante de alimentos en el tanque y esperar 15 minutos. Si el color se ve en la taza del inodoro, hay una fuga.
Luego está un tema delicado que ya hemos tratado aquí: el papel higiénico. Cada tonelada de papel reciclado salva 17 árboles, 380 galones de petróleo, 4 mil kilovatios de electricidad, 3 metros cúbicos de relleno sanitario y 7 mil galones de agua. Vamos, cambiad a un papel higiénico sin blanquear, libre de cloro y, si es posible, el 100% reciclado.
¿Creéis que es suficiente con cambiar los baños de inmersión en la bañera por una ducha? No si esa ducha dura una hora. Poned un temporizador: quince minutos ya es un lujo. Nuevamente, un modelo eficiente puede ahorrar casi 3 galones de agua por minuto.
Vía | www.nationalgeographic.com
Fotografía | Juhan Sonin
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